: Trabajo
por: Carlos Efrén RangelEstoy a punto de considerar esta columna una redundancia. Hablaré del día del trabajo y tendré que tocar la llaga que no ha parado de sangrar desde hace más de cien años, desde que los sistemas capitalistas se inventaron, vamos desde que el hombre existe. ¿Algo nuevo? No, definitivamente no. Quizá sólo que ayer fue un día de marchas y protestas en Autlán, cosa normal en las capitales pero rara en las provincias. ¿Novedad en eso? No, definitivamente no. Sin embargo eso no le quita ni un gramo de importancia, ni un aroma de miseria.
Todo lo anterior porque los reclamos de los trabajadores desde hace cien años son los mismos: hay explotación, los sindicatos sirven sólo como un espejo que disfraza la mentira de que hay organismos que defienden los intereses de los trabajadores, siempre y no sólo los intereses de los líderes sindicales. Como si los sindicatos de este país no fueran sólo una auténtica mafia, y en la mayoría de los casos un verdadero obstáculo para la realización de buenos proyectos productivos. Pero vamos, eso no es nuevo.
Tampoco es nuevo que los sectores obreros y campesinos del país, y por extensión de Autlán, no tengan las circunstancias necesarias para prepararse con todos los conocimientos legales que les permitan defenderse, en casos como esos es verdaderamente sencillo que los patrones, no cumplan con los derechos que el trabajador tiene por la vía de la Ley Federal del Trabajo.
No es novedad tampoco, que el sistema político y económico que desgraciadamente seguimos en México, el sistema Neoliberal, tiene la naturaleza de promover, proteger y ayudar a los grandes capitales, que no estaría nada mal si con eso no se atropellara al ser humano, si no se le rebajara a la simple y triste función de ser una pieza más del engranaje productivo, que acaba con los recursos naturales y que como pieza del engranaje, es intercambiable, sacrificable y claro, desechable. Así se ve en la actualidad a los obreros.
En Autlán ayer la CROC tuvo su manifestación ¿Algo nuevo? No la verdad no. Un mitin que recordó la épocas doradas del PRI cuando el charrismo sindical y el acarreo eran la fórmula mágica que ganaba elecciones. Discursos que recuerdan a la revolución y las causas humanitarias y sí, reconocer la gran realidad: que la ley garantiza que los obreros deben de ganar lo suficiente para vivir bien con sus familias y que por la vía de los hechos, para más de la mitad de la población eso es letra muerta, pero eso ya lo sabíamos. Que la ley garantiza que los obreros deben de tener derecho a vivienda y que sólo los que ganan más de tres salarios mínimos pueden acceder a créditos, pues también ya lo sabemos.
Y luego la manifestación de los maestros, que a estas alturas deben de estar endureciendo su postura y habrán tomado, o intentado tomar las instalaciones de la Secretaría de Educación en Autlán, lo conocido como DRSE. Con un tema del que ya hablamos antes, la nefastas reformas a la ley del ISSSTE que por su importancia bien hubieran merecido más discusión tanto en las cámaras de diputados y senadores y no aprobarlas tan sigilosamente con un ladrón en casa ajena, como al final de hizo. Pero vamos, eso no es nuevo.
Un día del trabajo que no se trabaja que pero sirve de pretexto para recordar que no vamos tan bien como dice el discurso oficial, que la mayoría de los mexicanos viven en la pobreza, en la desigualdad, en la opresión y en la miseria. ¿Nada nuevo? No, francamente no pero eso no le quita ni un gramo de miseria a todo el asunto.
Y mientras las manifestaciones de inmigrantes en Estados Unidos por las mejores condiciones de vida de las personas que mantienen al país regresan en este día, ¡Hasta el viernes estimado cinco lectores! En esta columna que le desea feliz día a todos los niños.
13 de Mayo de 2007 a las 23:36
Coincido en que hay mucha exclusión, pero no debemos bajar los brasos…. busquemos nuevos caminos para el mejoramiento del trabajo.
Apunten un sitio que apunta con una filosofiía diferente del trabajo. Ser intermediarios entre freelances y empresas.
En español “Cazas Cerebros” o headhunter es quien se encarga de buscar al personal calificado en un area o rubro y no realiza el gerenciamiento de los proyectos.