: Tibieza
por: Carlos Efrén Rangel
Era de esperarse, que la lucha por la candidatura del PRI a la diputación local por el distrito XVIII estuviera bipolarizada en dos frentes: uno desde la Sierra de Amula y otro desde el Valle de El Grullo con influencia en la zona costa. Dos alcaldes, Ignacio Arias de Tecolotlán y Antonio Mendoza Olivares “El Potry”, alcalde de El Grullo.
Ignacio Arias entró decidido, invirtió un alto porcentaje de su presupuesto en promocionar su imagen, contrató al ex asesor de comunicación e imagen de Alfredo Núñez para que hiciera lo mismo con él y fue por todo, así hizo crecer su nombre, hasta hace poco desconocido. En cambio “El Potry” un político con más experiencia y camino recorrido fue tibio, miedoso, nunca negó su interés en la diputación, pero tampoco se decidió a afrontar el reto, y en la tibieza de sus decisiones, perdió.
Es prácticamente un hecho que Ignacio Arias sea el abanderado del Revolucionario Institucional para ocupar un curul en el Congreso estatal, falta que gane la elección y que se haga oficial, de sus intenciones ni dudarlo, incluso lo hizo en una entrevista que tuve con él a principios de diciembre: “yo soy una gente que me gusta respetar los tiempos, pero sí quiero ser diputado”. Mención aparte, ¿nos les parece graciosamente contradictoria la declaración?
En cambio “El Potry” nunca se decidió, la pregunta fue puntual muchas veces, tres para ser exactos, aunque nunca lo negó tampoco lo aceptó, quería medir fuerzas, ver cómo andaba en El Grullo, pero que si por él fuera “hasta presidente de la república” aunque reconocía sus limitantes.
Nunca pensó “El Potry”, ni nadie en el PRI que su posición de alcalde de un municipio estratégico en el distrito sería el contrapeso ideal para la posición de otro alcalde y candidato al mismo puesto pero por el PAN, Carlos Meillón. Esa era su fuerza, cosa que por tibieza no explotó.
Y no lo hizo desde el principio, la competencia entre ambos alcaldes por ganar la simpatía de los poderosos no se hizo esperar, ambos le sonreían cada que podía al Dr. Armando Pérez Oliva, y a ninguno les dijo que no, pero cuando tuvo que decidir entre asistir al primer informe (hace un año, no me equivoqué) de uno u otro, prefirió Tecolotlán, a El Grullo mandó a Alfonso Alvarado quien en aquel entonces trabajaba en el Congreso.
La primera vez que le pregunté a El Potry mencionó lo de ser presidente de la república, fue en el mitin de Ramiro Hernández en el Club de Leones, un mes después en el destape oficial de Armando Pérez Oliva en el salón los Jazmines, “pues aún no se” y otra vez que fui a su oficina a entrevistarlo sobre el comercio navideño, en cuanto me vió me dijo: “aún no sé”, en fin, quizá la tibieza le cueste al PRI la diputación.
Porque Ignacio Arias, aún con el padrinazgo de Pérez Oliva y las sonrisas de Javier Galván, de sus cientos de pesos invertidos en imagen y publicidad, es un personaje prácticamente desconocido en el Sur del distrito, su fuerza está en la Sierra de Amula. Carlos Meillón del PAN, por ser alcalde del municipio cabecera distrital, geográficamente estratégico y por los mismos o más cientos de miles de pesos invertidos en imagen, es el político con mayor presencia regional, para bien o para mal, pero está.
Del PRD ni hablar, Carlos Orozco Santillán, aunque fuerte en Sol Azteca y en el grupo Universidad, en la zona tiene escasa presencia y el Centro Universitario que podría significar su fuerza es mayoritariamente priista, sin posibilidades.
La tibieza de Mendoza Olivares y su indecisión, podría si nada raro pasa, marcar la primer derrota priista en la historia de las diputaciones locales.