: Temprano
por: Carlos Efrén RangelY con el frío que se ha sentido valdría la pena quedarse en cama unos minutos más, pero no, bueno sí un poco mientras llega el remordimiento de conciencia y es mejor ponerse de pie, buscar el pantalón deportivo en el cajón también la sudadera: ¡ah, ¿dónde los dejé?! Bajo la cama, empolvados aún por la jornada anterior, viejos muestran ya el paso del tiempo, los calzo, me acostumbro al frío y me voy a correr.
La primera estampa que se ve rumbo a la Unidad Deportiva, al fondo de mi caminata están los dos volcanes de Jalisco, el Nevado imponente, frío, varonil y a su lado su entorno acompañante que da los buenos días con una fumorola que no deja olvidar su presencia. Una cuadra y:
¡Buenos días Don José! ¡Buenos días joven! Es Don José, indígena del estado de Guerrero que ha venido hasta estas tierras con la esperanza de trabajar en la caña, espera desde hace una semana todos los días la camioneta que lo lleve a trabajar pero la huelga del sindicato continúa y no pasa de nuevo: “dicen que de todos modos nos pagan, a ver si es cierto” y no va a trabajar.
Una cuadra más adelante me alcanzan dos adolescentes que se apresuran para llegar a la Secundaria, se esconden entre las chamarras y aparentan que la temperatura está bajo cero, en contraste se encuentran con dos compañeros, un joven de pelos parados que sólo trae el chaleco y que con los labios morados dice que no tiene frío y una jovencita, con una diminuta falda, ella no se ha enterado que el clima está diez grados por debajo de la normalidad del calor sureño.
Nadie que cobre la entrada pero yo dejo mi peso con cincuenta centavos y comienzo a correr, primero despacio mientras siento que los músculos de las piernas se estiran perezosos y duelen un poco, el corazón comienza a latir más rápido y las ideas llegan: un breve repaso a la agenda del día, la sonrisa que se oculta para que no juzguen loco al recordar la declaración torpe, el chiste que olvidé contar y luego la preocupación, las cuentas por pagar, lo lejos que está la quincena, lo poco que dura… a apretar el paso y correr más fuerte, está científicamente comprobado que para triunfar en la vida se necesita una buena condición física, unos pulmones resistentes y un corazón a prueba de todo.
El paso disminuye, la cena de anoche producto de la creatividad sureña y de la sazón mexicana empieza a cobrar las facturas, de una por una todas esas tortillas de más, el postre que ya no faltaba, pero qué rico estaba. Y comienza la divagación, la reconstrucción de las pláticas, poner todo en su lugar y que quedó fuera por la prisa.
De pronto ya se completaron seis vueltas, hora de parar caminar un poco y estirar los músculos. Luego volver a correr y poner los viejos tenis en polvorosa, a respirar profundo y medir así con esos pequeños esfuerzos la fortaleza que queda, la que se logra, que aún se puedo e inspirarse: ver el campo de fútbol e imaginar las jugadas, ver en el horizonte el Nevado y pensar en ser grande, en enfrentar las adversidades, en sobreponerse a los problemas en que es cuestión de actitud para que las cuentas a pagar sean menores, que a pesar de lo que pesa cada zapato que bien prefiere quedarse en una cama calientita mejor está ahí, empolvándose, levantándose rítmicamente y sintiendo en la unión de las rodillas el peso.
El aire es fresco y comienzan a pasar más coches por la calle, de pronto señoras que usan bastón platican la incidencias de sus enfermedades, las desventuras familiares y se dan consejos. Me gustaría quedarme tras de ellas y escucharlas para ver qué aprendo, pero miro el reloj, ya no es tan temprano, ya los alumnos de la secundaria entraron a clase y veo que es hora de parar, de estabilizar la respiración, de estirar nuevamente para evitar los calambres.
El sol se pone tras el Nevado, y alumbra todo el valle. Fui testigo de eso, valió la pena.
25 de Noviembre de 2006 a las 18:59
NADA MAS SEIS???
SUPONGO QUE EL PAISAJE ERA MUY HERMOSO, LA VERDAD YO TAMBIEN HE SENTIDO ESA SENSACIÓN CUANDO VOY CAMINO A LA PREPARATORÍA POR LA CALLE ALEDAÑA A “LAS LADRILLERAS”.
LOS VOLCANES EN EL HORIZONTES, BAÑADOS POR EL SOL DEL AMANECER, EL OLOR A MAÑANA HUMEDA, MEZCLADO CON AROMA DE ADOBE COSIDO Y CALOR DE LEÑA..
EN MEDIO DE AQUEL BOMBARDEO DE SENSACIONES, ME SIENTO LANCE STRONG, ABRO LOS BRAZOS Y DISFRUTO AQUELLA BELLA IMAGEN…..CLARO HASTA QUE TENGO QUE DAR VUELTA..JE