: Superficial

por: Carlos Efrén Rangel

Desde que hace ya el año anterior se implementó la primera fase de re ordenamiento vial que consistió en el cambio de sentido de una calle, hasta que en la cuarta se decidió cancelar espacios de estacionamiento en la zona centro y también acotar dos cajones especiales. Se ha mantenido una misma línea en las acciones que autoriza el Gobierno Municipal de Autlán en torno a la vialidad en la ciudad. Los cambios son superficiales, y carecen básicamente de dos ingredientes: planeación de fondo e inversión.

La molestia de Locatarios del mercado Juárez con respecto a las acciones implementadas por el Gobierno Municipal de cancelar espacios de estacionamiento en la acera derecha de la calle Venustiano Carranza, puso una vez más el dedo en el reglón que ha manifestado ese sector: la falta de una planeación a largo plazo que a la par de cancelar esos espacios también piense en una forma de solucionar el problema. Hay matices.

La cancelación de espacios de estacionamiento del lado derecho, según el Consejo de Vialidad, responde a una disposición legal. Argumento irrefutable. La ley se tiene que cumplir y las autoridades son los primeros responsables de hacerla cumplir. En ese sentido hay poco qué decir. Se aplicó la ley para que sirva de guía en un proceso de re ordenamiento.

Otra de las cosas criticadas es la implementación de un cajón de estacionamiento para discapacitados, algo que no cayó muy en gracia a los locatarios que consideran que lo que se hizo es quitar más espacios para los posibles clientes y que ya se notó en las ventas. El argumento de que una sociedad incluyente con las minorías implica también dotar de infraestructura a la vida pública que facilite a los discapacitados su inclusión en la vida pública, es una responsabilidad en primer lugar de las autoridades y ese argumento me parece poco refutable. Que ese cajón es usado sólo por un locatario con discapacidad y que nada más él lo usa, me parece que es una situación que tienen que resolver los locatarios al interior de su organización.

Los matices más importantes son que desde que se iniciaron los trabajos del Consejo de Vialidad se han implementado hasta ahora soluciones que equivaldrían a recetar una aspirina para males mayúsculos: cambios de sentido en calles, cancelación de cajones de estacionamiento, cambiar el estacionamiento en línea por otro en batería como se hizo en la Alameda, corresponde hasta ahora a sólo usar la infraestructura que ya existe, demostrar pomposamente síntomas de atención al problema y evitar entrarle de lleno.

¿Cómo se le entra de lleno? Una tarea complicada, cierto. Pero lo primero que tendría que ocurrir es la contratación de un estudio que con personal especializado tanto en conocimientos como en actividades, realizara un diagnóstico integral y propusiera soluciones a largo plazo. La otra sería la inversión, hay que meterle dinero, primero al estudio, luego a crear infraestructura nueva: calles más rápidas, puentes peatonales, pasos a desnivel, o lo que se tenga que hacer. Porque hasta ahora sólo se le ha dado vuelta a la tortilla y empieza a oler a quemada.

¿Qué tanto aguantará Autlán sin una cirugía mayor? – Le pregunté a Carlos Ortega, Presidente del Consejo de Vialidad, antes habíamos hablado de la falta de inversión y de un estudio integral. “No mucho” reconoció: “Pero mientras hay que hacer lo que esté en nuestras manos”. Quizá sobre interprete y asumo las responsabilidad que eso implica, pero esa declaración me pareció oler a abandono.

Es verdad que mientras la autoridad se decide a apostarle a resolver problemas de vialidad, antes de que sean desquiciantes y asfixiantes como en grandes ciudades, con planeación a largo plazo, con inversión y sin regatear en gastos en los que no pueda haber retribución en el capital político en el corto plazo, no se podrá esperar gran cosa.

Resultados baratos serán el resultado de acciones baratas y la funcionalidad dependerá de: “un trabajo que hicimos a la carrera” como describió el Regidor con la comisión Gildardo Ramírez Sahagún, la planeación del estacionamiento en La Alameda.

Así los cambios no serán de fondo, si no superficiales. ¿Atañe sólo a los comerciantes? Me parece que es más un asunto de calidad de vida y de facilidades de un proceso productivo que no invierta más de media hora en transporte.

6 Respuestas a “Superficial”

  1. Martha V. Sandoval Dice:

    Ciudades como Autlán tienen que empezar a ejecutar proyectos de vialidad, que probablemente si ocasionen molestias temporales, pero después habrá beneficios para toda la población, por ejemplo no dejar estacionarse en el primer cuadro o dejar transitar por ahí al transporte público, son cosas muy simples que si dejan resultados.

    También hace falta lo que siempre repito, cultura vial, tanto de peatones como de conductores, si aprendieramos a respetar los señalamientos el tráfico sería más fluido y habría también mejor calidad de vida.

    Ojalá que Autlán le apueste en serio a la vialidad, porque si que lo necesita y que no se queden con proyectos de relumbrón nada más para salirle al paso.

  2. Omar Gibran Dice:

    Cabe subrayar que en mucho ayuda la notable amabilidad de los conductores de Autlán, que respetan el uno y uno, además de dar paso a los peatones; eso ayuda mucho pero llega un momento en que ya no es suficiente.

    Y bueno mencionar tambien la falta que hace un buen señalamiento en las salidas, ya que de noche no se ve “por donde va que” con los nuevos cambios.

    Saludos

  3. Karem Dice:

    Pudiese darse el caso que presenten la opción de un estacionamiento subterráneo, pero luego sucedería que a mucha gente no le parecería porque les afecta de una u otra forma.
    Qué se puede hacer, urgen propuestas, ¿hay alguna?, digo porque igual podría ser acabar con todo el centro de Autlán para reconstruirlo ahora si de una forma acorde con los “tiempos modernos” y conforme al gusto de “algunos cuantos”, qué no?

  4. Carlos Efrén Rangel Dice:

    No creo Karem que se necesiten estrategias tan agresivas y creo que el punto central es que propiamente se trata de que los planes no sean “al gusto” si no a las necesidades y a la visión. Eso se logrará cuando especialistas determinen, los gustos darán matices, las necesidades acciones de fondo.
    Las estrategias implementadas hasta ahora han funcionado en cierta medida, el uno y uno es el caso más concreto, por eso pregunté: “¿Qué tanto aguanta la vialidad sin una cirugía mayor?” y ya leyeron la respuesta.
    Honestamente restringir acceso al centro lo único que hace es trasladar los problemas viales: dos, tres manzanas alrededor.

  5. RAFAEL MORENO Dice:

    FALTA QUE SE SIGA PROMOVIENDO LA CULTURA VIAL YA QUE LA MAYORIA DE LOS CONDUCTORES QUE INGRESAN POR LA CALLE HIDALGO A PESAR DE QUE SE ENCUENTRA SEÑALADO EN LA CALLE (PINTADA CON FLECHAS EN EL SUELO) SE SIGUE UNA MALA PRÁCTICA DE FOEMARSE EN LA COLA A PESAR DE QUE CABEN DOS VEHICULOS EN LA CALLE PARECE QUE SE FORMARAN PARA IR UNO DETRÁS DEL OTRO LO QUE PROVOCA CONGESTIONAMIENTO Y QUE EL SEMAFORO DE HIDALGO Y ABASOLO SEA INSUFICIENTE PARA QUE TODOS LOS QUE SE FORMAN EN LA COLA AVANCEN ASI COMO SI CONSIDERAMOS QUE SE ESTACIONAN EN DOBLE FILA LOS QUE VAN A LA REFACCIONARIA A LA ESCUELA Y LOS ELEMENTOS DE VIALIDAD NO SALEN DE LA ZONA DEL MERCADO Y EL CONGESTIONAMIENTO SE AUMENTA A LA SALIDA DE LAS ESCUELAS, POR LO QUE SERÍA BUENO QUE EL CONSEJO PUSIERA MAS EN PRACTICA LO QUE HA SEÑALADO EN PALABRAS EL FOMENTAR LA EDUCACIÓN VIAL

  6. Omar Gibran Dice:

    Bueno, tengo una propuesta, no se si alguien que lea por aqui la pueda tomar, pero una buena medida es que:

    En las partes donde como dice Rafael Moreno, se hace una sola fila aunque en realidad caben dos automoviles se puede implementar el uso de boyas amarillas para dividir el camino en dos y sea muchisimo mas notorio.

    Saludos

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