: Simulación
por: Carlos Efrén RangelHasta ahora es más bien una simulación pero hay pasos. La semana pasada hablábamos en este espacio de la estadística que pone a Autlán como un municipio con tendencias en negocios etílicas y también en un alto consumo de cerveza y vino. En sesión de Consejos de Giros Restringidos de la semana pasada y a raíz de esa cifras nada halagadoras el alcalde Fernando Guerrero Moreno propuso hacer un estudio, de entrada parece ocioso, pero está bien, eso un paso.
Pero mejor armemos el contexto: gracias al padrón de licencias comerciales municipales es como nos enteramos que en Autlán existen en promedio un lugar para conseguir alcohol por cada 57 habitantes. Una cifra por demás abultada, en más datos que han salido así, estadísticos y numéricos, según cifras de inspectores fiscales de seis negocios en Autlán, uno es de alcohol, los demás de toda la gama que existen en el mundo para hacer negocio.
Problemática: el dos por ciento de la población muere por Cirrosis Hepática. Casi el diez por ciento de las atenciones médicas en Autlán es por accidente. La sexta causa de atención médica en Autlán es por intoxicación aguda de alcohol. Según datos de Protección Civil, en el 90 por ciento de los accidentes viales donde se han registrado muertes hay alcohol y la Policía Municipal pone al alcoholismo como el problema de seguridad más fuerte en el municipio. Resultado, el trabajo de las autoridades es una mera simulación.
Mientras que la Dirección de Seguridad Pública Municipal es de las dependencias más caras con que cuenta el Gobierno Municipal por que hay 114 policías y 19 Patrullas, la cantidad de permisos que se otorgan para vender alcohol hacen infructuoso su trabajo. La Sub Dirección de Prevención del delito, que maneja un lindo programa llamado DARE en la que se gastan cerca de 300 mil pesos al año, resulta dinero tirado a la basura: le decimos no tomes y le ponemos tiendas que venden alcohol en cada esquina. A eso se le llama simulación. El fondo del problema radica en que la economía de Autlán está basada en el comercio, y uno de cada seis comercios es de alcohol.
El estudio propuesto por el alcalde es ocioso: todas las teorías, todas las estrategias, todos los estudios que existen con respecto a la prevención de adicciones tienen como causa primaria para el inicio de una adicción la facilidad con la que se consigue la droga; así luego del once de septiembre aumentó el Narcomenudeo en México, producto de que la droga ya no pasó a EU y los narcos tuvieron que venderla aquí, y por eso se ha inflado las cifras de consumidores. Si a la construcción de ese estudio invitan a las instancias adecuadas: Prevención de Adicciones, Sector Salud, Salud Mental, el resultado de la resta cualitativamente será incabiable, a menos que no se quiera que resulte la verdad: que entre más facilidad para conseguir, es más probable el consumo. Quizá lo que sí se necesite es cuantificar, poner números y si se lleva a ese lado, entonces el estudio deja de ser ocioso para convertirse en un acierto.
No es raro que sólo tres miembros del Consejo de Giros Restringidos opongan resistencia a la autorización de más puntos de venta: las regidoras Raquel Huerta, Graciela Delgado y Emilia Castañeda. El alcoholismo le pega más fuerte a las mujeres: por eso la violencia intrafamiliar es la primera causa de detención en Autlán durante junio, las mujeres la principal víctima y el alcohol el principal cómplice.
El próximo jueves el Consejo de Giros Restringidos tendrá en sus manos una decisión trascendente en la vida social de Autlán: o se permite que la economía de Autlán se construya sobre cimientos de alcohol, convirtiéndose así en un organismo de adorno que alimente la farsa y la simulación que hasta ahora se vive. O hacen verdadera conciencia que el primer paso para evitar este problema de salud pública y de seguridad pública, se comienza a combatir en el momento que ellos endurezcan las políticas de autorizar más puntos de venta.
30 de Julio de 2007 a las 12:42
Que interesante manejo de datos numéricos, hacia falta un análisis así de fácil de entender y analizar para decir que el alcohol es parte de una gran problema social, que te aseguro no es sólo en autlán, pero que si es un buen ejemplo para hacer un análisis en todas las regiones.
Dónde quedan los llamados programas de prevención que tanto pregonan, si todo lo que hacen es disfrazar la situación con estos programas.
Me gustaría saber cuál es la respuesta de las autoridades, no que se justifiquen, sino que en acciones se vea la respuesta para disminuir las cifras antes expuestas.