: Se pinta de azul
por: Oscar MolgadoEl torneo es joven y cada semana nos brinda sorpresas que muchos disfrutamos, otros sufrimos y otros más se mueren de aburrimiento. Así es nuestra liga llena de inconsistencias, con equipos que saben jugar las 18 fechas y explotan en liguillas, mientras otros tantos brillan cada semana pero en la fase final son los primeros en irse a casa. Cruz Azul es de esos equipos, con mucho brillo y poca fortuna, espectacular cada fin de semana, con jugadores importantes como Delgado, Núñez o Torrado, una verdadera máquina que crea futbol pero que ayuna campeonatos desde 1997 cuando Hermosillo con la frente rota batió a Comizzo en aquella tarde en León.
Es casi una década sin dar una vuelta olímpica pero eso no es lo frustrante para los aficionados, lo que lamentan es estar tan cerca y no poder alcanzar la gloria. En 1999 un gol en tiempo extra le dio su primer título al Pachuca en la mismísima cancha del Azul dejando tendidos los sueños de la novena corona, más tarde en una Libertadores contra Boca los fatídicos penales hicieron que la máquina volviera a casa con las manos vacías, ¿desesperante? Espere que aún hay más, debido a que su futbol ha sido reconocido en México y el mundo los celestes jugaron en dos oportunidades en La Coruña por el trofeo de pretemporada más prestigioso de España: el Teresa Herrera, teniendo épicas actuaciones ante los locales y el Real Madrid, aún así en ambas ediciones no trajeron nada. En la liga las últimas tres temporadas han marcado el ritmo del torneo, han sido protagonistas indiscutibles y sucumben en el momento clave: la post temporada. Primero fue el América con un aplastante seis a uno en el Clausura 2005, ese año la máquina de la mano de Romano parecía invencible y todo terminó en semifinales. Después Toluca fue el encargado de matar los sueños azules al echarlos en el Apertura 2005 cuando de nuevo la afición cruz azulina acariciaba la gloria. Lo curioso de esto es que en ambos torneos Cruz Azul brilló pero no trascendió.
Ahora el torneo con apenas cuatro fechas tiene de nuevo a los celestes en la cima gracias al triunfo del sábado frente a Chivas, donde se vio sin duda el mejor juego del torneo y donde los jugadores vestidos de azul y blanco demostraron que quieren sacudirse ese miedo de torneos atrás, quizá se desinflen al final como sucedió ya en otras ocasiones; sin embargo, la máquina sigue pitando rumbo al campeonato que desean hace nueve años y que se ha negado a pesar de su buen trato de pelota, de sus jugadores habilidosos y de su combatividad.
¡La historia le exige a Cruz Azul que trascienda! Porque un equipo con ocho títulos en nuestro balompié no pude quedar solo en promesas, una plantilla de jugadores con tanta calidad no puede irse sin dar nada a cambio, su camisa no puede perder su peso y su afición (la tercera más grande de México) no puede lamentarse cada seis meses que una vez más quedaron en el camino.
El torneo está pintado de azul, queda mucho camino por recorrer y la máquina comienza a pitar, no sabemos si el aire les alcanzará para levantar el trofeo en diciembre, solo sé que el sábado los celestes dieron muestra de lo que quieren y con una dosis de fortuna que parece estar de su lado y un toque de buen futbol le ganaron al equipo más popular de México, haciéndonos recordar las glorias del equipo que en alguna época se cansaban de ganar campeonatos.