: Sábado infantil

por: Martha V. Sandoval

El sábado no publiqué columna porque temprano me fui al jardín vecinal a ver como juegan los niños. Estuve un buen rato sentada sin mayor noticia que un niño en bicicleta al que ni siquiera le pude tomar una foto. Quería regresar a mi computadora a hacer cosas importantes, pero me quedé ahí sentada.

Después una familia atravesó por el lugar, sonriente, los niños corrían y se escondían entre sus mis mismos padres.

Ya a punto del aburrimiento y de regresar a mi computadora a escribir algo para ustedes, un trío de niños se acercaron al asta de dónde cuelga una soga que sirve para izar la bandera.
No entendía que querían hacer, era un simple palo con una soga, que podría haber de interesante ahí, era sábado por la mañana y eso era lo menos divertido que se podía hacer en una mañana así, pero me equivoqué.

niños.jpg

Uno de ellos, con mucho esfuerzo trepó hasta alcanzar la soga, se agarró firmemente y uno de sus compañeros lo sostuvo de los pies y le dio vuelo, como un Volador de Papantla dio vueltas al mástil hasta que pegaba un brinco grande y yo junto con ellos, reía.

Me ví tentada a intentarlo, pero ni siquiera lo intenté, sólo observé. Uno de los niños, el más grande que no había intentado probar ese imaginativo juego dijo: ¿no se rompe?, los otros dos rieron y subieron una y otra vez, hasta que el mayor de ellos decidió intentarlo y no, no se rompió.

Eso no sólo me hizo pensar en la resistencia de ese lazo, sino en lo fácil que es olvidarse de ser niño, el tener miedo de caerte y rasparte y de arrumbar la imaginación del juego.
Mis memorias infantiles regresaron y reí por más de una hora con Efrén, contándonos esas travesuras infantiles, esos juegos interminables y divertidos, volviéndonos niños, aunque sea por un sábado en la mañana.

Moraleja:

Yo se que no es día del niño, pero en una mañana en que bien podría estar preocupándome por cosas de adultos, me dediqué a pensar como niño y no saben lo bien que me sentí después, es retomar tu propia esencia.

Una Respuesta a “Sábado infantil”

  1. omar Dice:

    De vez en cuando hace falta recordar la infancia, y tener esa inocencia y esa capacidad de asombro. Se nos olvida con las preocupaciones de este mundo que cada vez avanza mas rapido

Deja una Respuesta