: Regresan los viejos fantasmas
por: Oscar MolgadoNo hubo quinto partido para la selección infantil, no hubo ni cenizas del equipo que ganó a Brasil hace días. Hoy el tri sub 17 fue eliminado del mundial de Nigeria y no vale lamentarse, el problema hoy no fueron los malditos penales sino lo timorato del planteamiento de José Luís González China que aventó el camión muy temprano y con apenas un gol de ventaja.
Es una pena que el rival más débil de los enfrentados haya sido el que te mande a casa. El tri jugó bien a secas mientras el juego estuvo empatado, una vez tomada la ventaja recularon de forma inexplicable, se olvidaron de la pelota, comenzaron a hacer demasiadas faltas y por si fuera poco el mensaje de la banca era claro: defender el gol a toda costa. Era apenas el minuto quince del complemento y el técnico decidió sacar al centro delantero Madrigal para meter a Reyes, un volante defensivo. González China apostó por defenderse a pesar de que el tri había demostrado que esa no era su mejor virtud ya que Japón les apedreó el rancho feo, Suiza ni se diga y Brasil con muy poco puso a temblar el arco azteca, con esta premisa el resultado no podía ser otro.
El equipo nacional soportó los embates de Corea fabricados más por empuje que por buen futbol, nunca bajo los brazos y cuando todos ya nos saboreábamos el pase a cuartos, los asiáticos marcaron para mandar a tiempo extra, donde una vez más el tri apostó por evitar que le anotarán antes que buscar el gol que le diera la clasificación.
Llegaron los penales y con ellos los temores, fue rápido, apenas el primer disparo y Campos ya había errado, esa falla fue la diferencia. Una vez más la voz de todos: ¡malditos penales! Y sí tienen razón ¡maldito karma! una vez más el futbol mexicano se queda fuera de una competencia desde los once pasos, los viejos fantasmas están de regreso y no me refiero únicamente a los penales sino al miedo a la trascendencia, ese que hace temblar las piernas cuando el rival está en un puño y no lo podemos matar, al temor de cruzar la línea de los octavos de final, a la injustificable costumbre de perder cuando se nos marca como favoritos, esos son los viejos fantasmas, ese es el pánico a vencer, el día que nuestros jugadores den ese paso veremos cumplidas ciertas utopías, como la ocurrida aquel dos de octubre del 2005 cuando por primera y única vez México fue campeón del mundo.
6 de Noviembre de 2009 a las 8:08
Ni modo, bienvenido a la realidad. Puede ser una buena vacuna para lo que nos espera en el mundial.
4 de Diciembre de 2009 a las 19:11
cri cri… cri cri…
telarañas virtuales… a ver pa cuándo regresan los columnistas…