: Presentaron Zapotlán en libros
por: Milton Iván PeraltaLa noche se volvió más fría cuando Fernando G. Castolo, a media presentación, declaró: “estuve haciendo una pequeña reflexión, esperando que ustedes también la apoyen; por lo regular como Archivo Histórico, con cada presentación que hacemos, hemos optado por obsequiar la obra en la presentación, cosa que después de esta reflexión vi que no es muy sano”, todo quedó en silencio, los dedos entrelazados de Castolo se relajaron un poco, los cafés quedaron a medio camino del sorbo, para muchos fue un balde de agua fría, pero Castolo mueve sus dedos, los aprieta para seguir con su discurso: “por qué no, porque de alguna manera estamos demeritando la labor de quienes por años, y también por su economía, están contribuyendo a enriquecer el acervo cultural de la ciudad. Nunca más se regalará un libro, lo único que vamos hacer es darlos en un precio módico”.

Fernando comenzó puntual, como siempre, aunque la presentación de hoy sería distinta, ahora él esta solo, no tiene el respaldo oficial como antes, es independiente.
Gali estaba casi lleno, los cafés estaban en las mesas, las miradas inquietantes rodeaban el rostro de Castolo, esperando la presentación de su nuevo libro “Zapotlán en libros”, el cual no está publicado bajo el cobijo del Archivo Histórico Municipal, pero Castolo intenta estar tranquilo, muy a pesar del cuadro que esta a sus espaldas, un desnudo. Fernando entrelaza sus dedos, una que otra ocasión mira el techo, es ahí cuando piensa, cuando las ideas comienzan a fluir, con esa habilidad que nos tiene acostumbrados: “así me siento esta noche, un poco independiente, el hecho de someternos a un ámbito de carácter oficial atreves del Ayuntamiento que no nos permite ciertas ligerezas, así que esta ocasión estaremos más tranquilos”, todos escuchan, los flash de las cámaras no distraen al presentador, está acostumbrado.
No es como siempre, sus dedos tienen más movimiento, muestra que está nervioso, pero intenta seguir hablando, lo importante para él es el libro, el por qué lo hace. Cuenta su “fijación natural por los libros”, la cual dice no saber explicar. Sigue tenso, sus manos se mueven alrededor del lujoso reloj, mira al techo, como esperando que de arriba le llegue la inspiración.
“Cuando veo un libro que tiene el nombre de Zapotlán, inmediatamente lo compro. Así es como me hice de esta biblioteca particular, la cual he decidido compartir con todos ustedes, en éste libro, creo que más de alguna persona se interesará en la riqueza que se ha generado para Zapotlán”, de eso se trata su nueva obra, las fichas bibliográficas de las obras dedicadas a Zapotlán, no están todas, nada más 327 títulos, él lo sabe, pero aún así se arriesga y lo comparte.
