: Objetivos
por: Carlos Efrén RangelEstimados cinco lectores. Así como hace unas semanas explicaba que no vale la pena cerrar un proceso sin hacer una evaluación, tampoco vale la pena iniciar otro sin fijar compromisos, metas, objetivos cuantificables y verificables que de alguna manera nos ayuden a medir qué hicimos y qué nos faltó hacer. Así que sin más, los dejo que las metas del 2008, a ver cómo me va.
1.- Avanzar en el tratamiento dentista. Pensé en la adolescencia que libraba los feísimos y me dicen incómodos frenos, pero creo que no habrá otra opción. En algún momento narraré los dolores.
2.- Terminar de liquidar el compromiso financiero por la carrera universitaria. Me di cuenta que para lograr lo que me planteaba el año anterior de regresar a la escuela, primero tengo que terminar la parte administrativa del proceso anterior, aún falta algo, pero lo lograremos, verán que sí.
3.- Hacer más ejercicio que el año pasado. Quizá con menos rigor pero durante más meses. El carnaval significará un cúmulo de trabajo y que prolongará un ritmo que arrastro desde noviembre del año pasado. Luego de carnaval volveré a correr.
4.-Tomar vacaciones de una semana. Que espero sean por verano, ya más o menos planeo cómo podrían ser y cómo no dejar los changarros cerrados.
5.- Jugar fútbol. Aunque sea cáscaras dominicales, quizá inscribirme a algún equipo de alguna liga, algo habrá que hacer para volver a patear balones.
6.- Visitar tres ciudades que ahora no conozco. No tengo idea de cuáles serán, pero tiene que ser uno de los compromisos que se repitan del año pasado porque fue bastante agradable. Recomendando para todos.
7.- Seguir con las clases de un nuevo idioma. En general no siente empatía por la mayoría de las cosas que vienen del norte, pero aprender inglés ya es un asunto de imperiosa necesidad, así que me tengo que poner duro.
8.- Aprender a tocar la tambora. Ja, medio le rasco a la guitarra y al bajo poquito menos, pero regresar a vivir a Autlán, cubrir tantos carnavales ya me hizo aficionado a la música de banda y de todos sus instrumentos el que más me gusta es la tambora.
9.- Levantarme más temprano. Leía que Benito Juárez comenzaba a despachar a las seis y media de la mañana. Yo a esa hora voy apenas en mi tercer sueño, en definitiva me cuesta despertar pronto pero también sé que es un asunto disciplinario.
10.- Aprender a cocinar pozole. Es en definitiva uno de mis platillos favoritos, si se portan bien los invito.
Estimados cinco lectores, compartir con ustedes las metas puntuales de cada proyecto es hasta aburrido, pero siempre he defendido que para ser buen profesionista, primero hay que ser buena persona y aún con las prisas locas de la vida actual no hay que olvidar para nada esa parte.
Les deseo pues mucha suerte, mucho éxito y tanta prosperidad que alcance siempre para repartir.