: Nada, aquí no pasó ¡nada!

por: Alejandra P. Palafox

Este 2005 tiene las horas contadas. Al recordar lo sucedido a nivel mundial, nacional y local lo que fue noticia fue triste y lo que no, resultó patético. Pocas, muy pocas noticias buenas. En Zapotlán el Grande ¿qué ocurrió? ¿Quiénes aportaron algo en beneficio de nuestra comunidad? Es sumamente difícil discernir entre lo que fue suceso importante y lo que no porque en un pueblo grandote como este lo relevante para la vida de la comunidad es poco y el vil chisme es el que trasciende en la memoria de la gente.

Indagué entre mis amigos jóvenes sobre esas cuestiones y los resultados que obtuve fueron los que sospeché al principio. ¿Acaso algo pasa aquí? ¿El presidente hizo algo?
Fuera de estas interrogaciones – respuesta inicial a las otras preguntas- lo que se quedó en sus memorias fue pura nota roja: los muertos por accidente en la laguna, el asesinato del policía, unas falsas amenazas de bomba y también la apertura de un nuevo supermercado. Hubo quien mencionó el desfile inaugural de la Feria Zapotlán, que por primera vez fue nocturno. Ah! Y que también las candidatas a reina de las fiestas de octubre poseían – en lo general- una exótica e incomprensible belleza que las colocaba en la categoría de las menos agraciadas de los últimos años. Fuera de eso: ¡nada!

¿De verdad eso fue lo único que pasó? ¿Nadie hizo algo por el pueblo? Bastante desalentador. De las más de 100 000 personas que habitamos aquí pocos lograron hacer algo en beneficio o en nombre de Zapotlán el Grande. Y de esos pocos ¡nadie se acuerda! Por dar un ejemplo: las niñas que integran el grupo de ballet clásico de la Casa de la Cultura. Ganaron premios en Italia y en Polonia o el deportista Daniel García Barajas que obtuvo un segundo lugar mundial en su disciplina.

Lindo sería que el próximo año, en estas mismas fechas, pudiéramos decir, todos y cada uno de los zapotlenses: Yo hice algo y contribuí no sólo al mejorar mi vida si no la del lugar en el que vivo.
Maneras hay muchas y es posible comenzar desde los hábitos personales para luego culminar con acciones sociales. Elogio ahora la labor hormiga que hacen mis amigos que recogen basurita en el Parque ecológico las Peñas. ¡Algo es algo! No importa que las acciones no trasciendan a nivel internacional pero estoy segura de que si cada quién contribuye haremos que algo pase en Zapotlán. No sólo muertos en la laguna o asesinatos a sangre fría. Podemos hacer que el municipio destaque dando muestra de que aquí se vive bien gracias a la responsabilidad asumida por todos y no sólo esperando que el presidente en turno haga algo.

Para despedir el 2005 los preparativos para celebrar el fin de este año ya se apresuran. Desde los clásicos como la cena hasta los ridículos como el plato de lentejas, la ropa interior de color rojo o amarillo, las maletas con piedras y las imágenes de borregos en la puerta del hogar. Todo esto supone el fin del ciclo que también trae el renacer de otro, con la posibilidad de empezar de manera diferente y positiva. Este año en Zapotlán no pasó mucho. Pues ahora toca que pasen cosas importantes que hagan este lugar uno interesante. ¡Empecemos por favor!

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