: minis, minis, minis…

por: Martha V. Sandoval

Seguimos con el pudor, las malas costumbres y los principios morales, ahora son las minifaldas las que definen la agenda pública, son estas prendas las que generan la polémica si en una oficina gubernamental es permitido usarlas.

Hace algunos años ya se había puesto de moda este tema gracias a las secretarias del Ayuntamiento de Guadalajara, a quienes les prohibieron utilizarlas y ahora es a las de Fomento Deportivo de Jalisco a las que se les niega este derecho.

Ya la Comisión de Derechos Humanos intervino y dijo que no se podía hacer eso porque se está violando un derecho a la libertad de expresión al atentar a la vestimenta de las mujeres.

Yo estoy de acuerdo con ello, cada quien nos podemos vestir como queramos, pero también creo que se debe utilizar un sentido común y de buen gusto. Si se trabaja en una oficina de atención al público, se tiene que dar una imagen de confianza, de respeto, de amabilidad, no digo que las minifaldas no den esa imagen, simplemente pienso que hay de minifaldas a minifaldas.

Por ejemplo: Que pensarían, ver a una secretaria con una minifalda apenas tres dedos debajo de los gluteos, ajustadísima, que a cualquier movimiento corra el riesgo de enseñar todo, incluyendo celulitis y más allá, de esas minis de licra casi transparente que más bien parecen cinturones.

Además del pésimo gusto para vestirse, pensaría que no tiene noción de la comodidad y de la vergüenza y no por ella, sino por los que están a su alrededor que tienen que voltear la mirada ante cualquier movimiento y tratan de evitar ver sus pasos frustrados y su incomodidad de que todos la observen. O la contraparte los que no pueden dejar de verla y no tanto porque esté guapa, sino por el ridículo que está haciendo.

En cambio hay minifaldas más presentables, incluso con corte sastre, que son un poco más largas y formales, que la verdad si, ayudan mucho a resaltar la belleza y desde luego la buena pierna de las que la tienen.

Y sin importar si eres bonita o fea, piernuda o flacucha, cada quien decide cómo vestirse.
Eso si, hay que tomar en cuenta y analizar, en un trabajo de escritorio, de atención “formal” y a veces “personalizada” qué se pretende o qué se busca al llevar una de estas prendas.

Es sentido común, sentido del buen gusto. Mejor, en lugar de prohibir usar cierto tipo de ropa, mejor se les debería pagaría un curso de maquillaje, personalidad y estilo, donde las secres podrían aprender cosas básicas para mejorar su porte y desde luego para resaltar su belleza y sacar verdadero provecho de prendas tan provocativas como una mini, y no andar causando pena ajena, como suele ocurrir generalmente.

Como digo, la belleza no importa, hay que saber portar las prendas, porque no faltó el comentario machista y denigrante de nuestro Gobernador González Márquez:

“las bonitas que se la pongan, las feas que se la piensen”.

La diferencia radica en la seguridad que nosotras como mujeres irradiemos a los demás traigamos o no una mini.

Moraleja:

Libertad ante todo, pero sentido común también.

6 Respuestas a “minis, minis, minis…”

  1. HUMBERTO SANTANA Dice:

    ¡Que las usen! ¡Que las usen!… ¡Libertad! ¡Libertad!…

  2. Karem Dice:

    Martha, recordemos que el sentido común es el menos común de todos. Respecto al uso de la minifalda en las oficinas de servicio público, todas las personas deben tener la libertad de usar las prendas como y cuando así lo quieran, lo que debe importar es que haya un desempeño eficiente y amable, y la verdad eso de un curso sobre maquillaje y vestuario me parece absurdo, ya que esas oficinas no son una pasarela para un concurso de belleza, es mejor que les impartan cursos para que aprendan a dar una buena atención a la ciudadanía, a final de cuentas eso es lo importante.

  3. Lucía García Rangel Dice:

    Cuando vas cuaquier dependencia, lo que mas te agrada es el trato humano que recibes de las personas, y una buena presentación es un complemento que dería existir, sin embargo el como hacerlo depende de la educación y gusto de cada persona.

    También tenemos que tomar en cuenta el refran que dice: de la moda lo que te acomoda.

  4. Carlos Efrén Rangel Dice:

    Que las usen! Que las usen! Que las usen!

  5. Martha V. Sandoval Dice:

    Estoy sumamente de acuerdo que el servicio, la buena atención y la eficacia es lo que importa, y definitivamente que eso no determina el cómo te vistas.
    mi comentario respecto al curso de personalidad, no es porque yo lo diga, es una crítica a las autoridades, de que si quieren que sus secretarias tengan buen gusto para vestir, pues que les enseñen cómo.
    También hay un dicho que dice que “como te ven te tratan”, y a eso refiere mi pregunta de qué es lo que se pretende lograr al utilizar una.

  6. Columnistas » Archivo del Blog » Dos Dice:

    [...] Minis, minis, minis y Les explotó la pólvora de Martha. [...]

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