: Made in china
por: Martha V. SandovalDesde hace un par de años los locales donde se venden chacharitas chinas comenzaron a pulular por toda la ciudad, piezas de tres pesos, bolsas de 10, sandalias de 25 pesos, pero eso no es lo peor del caso, porque quienes compran ahí saben qué es lo que compran, un artículo que no durará más de una semana.
El delito si así se le puede llamar para los comerciantes y la ignorancia para los compradores es cuando uno acude a tiendas de ropa y compra productos que son chinos y además de caros, generalmente son de contrabando.
Esto ocurre tanto en tiendas que se dicen de prestigio, como en changarros, puestos ambulantes y locales, muchas de sus prendas tienen la etiqueta made in china y nosotros las adquirimos a precios muy por encima de productos nacionales.
Qué pasa con estas prendas, a simple vista tienen buen corte, textura, color, son muy agradables a la vista, pero el chasco es cuando después de la primer puesta las bastillas se descosen, el color se deteriora, resulta que el corte no era tan bueno porque se desacomoda y quedas inconforme.
La industria textil de México sufre por el ingreso de estas prendas chinas y más por las de contrabando, que no pagan aranceles y que vienen a poner en la torre a miles de empleos en nuestro país, así como a deteriorar el bolsillo de los mexicanos.
El presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (Canaive), Simón Feldman, aseguró que están dispuestos a gastar los recursos que sean necesarios para comprobar la existencia de prácticas desleales en casi 800 fracciones arancelarias: más de 300 del sector textil, 415 del vestido y 75 del calzado.
Se quieren conformar un panel de controversias contra China, pues según el presidente saliente de la Canaive, Tony Kuri, afirmó que China utiliza a la Organización Mundial del Comercio (OMC) como “trampolín para crecer espectacularmente, incluso en 1,500% en algunas ramas industriales”.
Dicen que China lleva a cabo prácticas depredatorias.
No se si ustedes lo han notado, pero tiendas como Bershka y Zara, las más de moda en la ciudad tienen en su mayoría prendas de origen chino. Siendo sincera, yo he comprado ahí y si, es ropa vistosa, bonita, pero no es de calidad, está mezclada con otra que si tiene estándares de calidad, pero nos dejamos llevar por la imagen de la tienda y compramos todo lo que ahí nos ponen sin revisar nada, la compramos sólo porque está dentro de ese lugar de “prestigio”.
Muchos podrán decir que este panel de controversias en contra de china es por una simple envidia de los industriales mexicanos, pero yo no lo creo así, los empleos de este país se han visto afectados por la industria oriental, el bolsillo de los mexicanos también, la calidad de nuestros productos, lo chino es barato y benéfico de primera instancia, pero a la larga es lo más caro y depredador para nuestra industria.
Los compradores de estos productos tenemos mucha culpa, pero también un poco de culpa la tienen los fabricantes mexicanos que no se modernizan en sus productos, no todos, aclaro, pero yo he descubierto tiendas cien por ciento mexicanas con ropa magnífica y diseñadores que hacen todo lo posible para competir con esa industria textil de contrabando y maléfica para nuestra economía.
Y no es tanto que nos pongamos a buscar culpables, sino a inducir a los buenos hábitos de consumo, a ser más críticos en lo que adquirimos y de verdad, revisen sus etiquetas, que diga hecho en México o que cumpla con requisitos de calidad si van a comprar alguna marca en específico.
Moraleja:
Que no les den gato por liebre.