: Ladrón de Baches
por: Martha V. SandovalLa carcajada fue inevitable cuando después de un trayecto matutino por las calles de Guadalajara, Tlaquepaque y Tonalá, escuché algo sobre un ladrón de baches. Si eso fuera posible sería millonaria.
Fue por los ochentas, en Estados Unidos, un hombre comenzó a dar batalla a las autoridades norteamericanas, -pues aunque no lo crean, allá también hay baches- poniendo en cada bache un árbol. Sí, podías encontrar árboles a la mitad del camino.
La cuestión era que en los Estados Unidos, derribar, cortar o hacer un daño de este tipo a los árboles es un delito calificado como cometer un homicidio. La reacción de las autoridades era acudir casi instantáneamente a tapar el bache, pues de lo contrario tendrían que cortar un árbol, lo que les ocasionaría muchísimos problemas.
Los medios de comunicación y las mismas autoridades, apodaron a este hombre “El Ladrón de Baches” que aunque trataron de detectar quién era, al parecer no lo lograron, pero logró su objetivo, una respuesta inmediata para la solución del problema.
Desgraciadamente en México, derribar un árbol no tiene ninguna importancia, así que no podríamos seguir el mismo método, pero si pensar en otros que causen reacción en nuestras autoridades, como poner enormes piedras, enterrar vigas, algo que también frene a los automovilistas, porque si no los árboles serían aplastados.
Lo sé, es una idea descabellada, pero, en toda la Zona Metropolitana de Guadalajara este se ha convertido en el peor de los males, existen baches de más de 12 metros de largo y con una profundidad de mínimo 50 centímetros.
Calles que parecen campos minados, intransitables, pero también resultan ser las vías más importantes, por lo que a muchos pues no nos queda de otra, más que arriesgar los vehículos y para los peatones arriesgar la vida, pues hay docenas de alcantarillas destapadas sin un señalamiento, cualquiera podría caer en una.
Ingrediente extra, es fin de administración, por lo que los ayuntamientos están casi paralizados en lo que se refiere a obra pública y saneamiento de calles, están paralizados en todo, pues quieren dejar el paquete completo al siguiente y tratar de aprovechar los pocos recursos que quedan, por lo menos eso es lo que aparentan, porque no se ve movimiento por ningún lado, pero si más fallas de las ya existentes en las deterioradas y mal hechas vialidades.
Esperemos que cuando amaine el agua se dediquen a tapar todos esos baches, que ya son cráteres, porque si no cuándo.
Moraleja: Si visitan Guadalajara procuren traer buenas suspensiones o un tanque de guerra para poder transitar.
5 de Septiembre de 2006 a las 16:13
Exelente la accion de todos los gobrenantes de la zona metropolitana ya que tenemos una ciudad de PRIMERA , no puedes meter segunda.