: Interna
por: Carlos Efrén RangelEl PAN decidió a su abanderado para la presidencia municipal de Autlán ayer domingo durante una convención que duró toda la mañana. Los cuatro aspirantes se veían fuertes, los cuatro funcionarios del gobierno municipal actual, y de los que el alcalde se desmarcó. Es costumbre y norma del blanquiazul, decidir al interior y desde el interior a sus candidatos. En esta ocasión 69 miembros activos votaron. En una elección cerrada, tan cerrada que no dejaron entrar más que a militantes y a diez apoyadores de cada candidato. Tan cerrada y celosa que eligieron al militante con más trayectoria partidista.
Fernando Guerrero repitió la misma fórmula que Felipe Calderón a nivel nacional. Ambos competían contra un contrincante carismático, que podría haber tenido fuerza y simpatizantes al exterior. Pero en el PAN pesa más la fórmula interna, el trabajo interno, la trayectoria interna, que las posibilidades que cada uno tengan afuera.
Lo dicho en distintas ocasiones, Fernando Guerrero ganó la contienda interna panista luego de una ronda, ninguno de los cuatro pudo, en la primera, sumar la mitad más uno de las simpatías, al pasar sólo dos, Fernando Guerrero y Ramón Chagolla. Pesó más la preparación académica, la trayectoria política y en la burocracia que la simpatía, la imagen y el carisma de Chagolla.
El PAN libró bien su proceso interno y aunque el presidente del Comité Municipal lo niegue, al adelantarse y presentar antes que ningún otro partido candidato oficial les adelanta un paso, quizá no en la imagen pública, pues desde ayer que Fernando Guerrero tiene la limitante de la disposición del Instituto Electoral del Estado de Jalisco. Pero sí adelantan en operación cicatriz, en planeación estratégica de campaña, y en este rubro, vaya que tienen trabajo.
Y es que si bien Fernando Guerrero goza de simpatías al interior del partido, la misma penetración, la misma seducción se le puede negar al exterior, el ahora candidato es amable, accesible, pero no tiene el carisma de Chagolla, ni el poder de seducción de Edgardo Herrera, tampoco el dinero de Garnés. Así que la planeación de campaña determinará y mucho la victoria o derrota de Guerrero.
Porque el PAN ha logrado triunfos con dos fórmulas: la que más triunfos le ha dado es el voto de castigo, votos que tratan de quitar del poder al PRI y lo logran. La coyuntura es diferente, Fernando Guerrero no podrá cantar la desgastada cantaleta panista rica en promesas de cambio, no puede prometer cambio porque el PAN tiene a Autlán.
La otra fórmula han sido buenos candidatos, no forzosamente buenos gobernantes, sólo buenos candidatos. Vicente Fox, Alberto Cárdenas Jiménez, el mismo Carlos Meillón. Pero los tres candidatos tuvieron a su favor el voto de castigo y un carisma bárbaro, un poder de penetración con la gente grande, una capacidad de seducción interesante, los tres tenían dinero para sus campañas.
El dinero lo puede conseguir, pero Fernando Guerrero necesitará algo más que su trayectoria partidista para ganar la contienda del dos de julio y su trayectoria como funcionario, quizá no sea tan bien visto que vaya por su tercer periodo cobrando cheque de funcionario de primer nivel, ya una vez regidor en el trienio de Armando Pérez Oliva, ahora con Carlos Meillón Secretario General y ahora tras el hueso grande, ya cuando menos tiene una regiduría asegurada.
La elección interna del PAN fue sumamente interna, tanto que votaron pensando poco en el exterior. Es su método de elección, para mí gusto el más honesto y fue su decisión, cuya palabra clave es así, como le nombran al método de selección: interno. El 2 de julio, ya no será así.