: Inconcluso
por: Carlos Efrén RangelHoy, las boletas electorales que se utilizaron en el 2006 habrán de abandonar las instalaciones de la Junta Distrital del IFE en Autlán, como lo hacen el resto de las sedes de los 300 distritos de todo el país. El darle largas al destino final de esos documentos es simbólico de la realidad que vive el país. La confrontación, el enfrentamiento, la vida pública convulsionada comenzó meses antes de la noche del 2 de julio. A partir de ese proceso vivimos en una situación de vulnerabilidad que no se va a esconder al retirar las boletas de los distritos para guardarlas en 32 bodegas.
En el país aún nos vivimos con dos mitos encarnados en esas boletas, ninguno de los dos mitos se ha podido desvelar completamente: el primer mito habla de un fraude electoral del que López Obrador fue víctima. A ciencia cierta no hay sólo dato que dé la certeza de eso. El segundo mito es que Calderón ganó sin duda y con toda la legalidad y legitimidad del mundo. A ciencia cierta no hay sólo dato que dé la certeza de eso.
El proceso electoral del año pasado nos dejó un país dividido. Confrontado, entre mismos vecinos y amigos. Las campañas sucias, las descalificaciones arteras, las trampas evidentes y las imposibles de demostrar provocaron esa realidad. Dejó en el país un clima de insatisfacción, en una buena parte de incredulidad, en otro de sensación de robo. Surgieron entonces dos sentimientos que albergamos en términos generales los mexicanos. El país se dividió en dos, nos dividieron. Hay desunión. El otro es la falta de certeza.
Esa desunión y esa falta de certeza en las instituciones es la que nos impide ahora a los mexicanos enfrentar de mejor manera los retos del país. ¿Cómo un Presidente que antes deslegitimó, confrontó y denostó a la población que no creímos en él, ahora nos pide unión para hacerle la guerra al crimen? ¿Cómo a los que llamó Peligrosos, idiotas sigue mesiánicos, borregos ahora solicita la ayuda? Al calor de la campaña se puede pensar que lo dicho y hecho después se podrá olvidar, pero el método, el nivel de descrédito, el nivel de cinismo, después no se cura con discursos patrioteros. ¿Cómo les creemos y nos sumamos al combate al crimen, a la defensa del petróleo, o a cualquier otra cosa, si a la menor oportunidad defienden intereses de grupo o personales y a la sociedad civil la mandan al carajo junto con las instituciones?
Ahora las boletas que pudieron haberlo cambiado todo (quizá no al inquilino de Los Pinos, pero sí en que los dos sentimientos estuvieran menos atizados) habrá de moverse a otro domicilio. Preparando ya el camino para el proceso que viene. Un proceso que no pinta muy distinto para ser igual que el anterior. En donde la seguridad estará presente y será interpretada como un mero asunto de quién tiene más fuerza y no en estrategias inteligentes que implican acabar con la corrupción y mejorar las condiciones de vida de las personas.
Las boletas se van y se van llenas de dudas. No pasará ni un año para que nuevos paquetes estén en el mismo lugar. Esos documentos ¿qué les pasará? Quién sabe, probablemente se queden guardados hasta que todos nos olvidemos de ellos. Puede que sea el blanco de un granadazo que pongan los Zetas “para provocar”. Pero se van y no regresarán.
Nos dejan en cambio el ánimo de que en esta casa que se llama México, hay más enemigos que aliados y que no hay certeza absoluta de quién es aliado o quién tu enemigo. Esos son los auténticos saldos del 2006. El corte de caja es lo que arroja. Que se vayan las boletas, no significa sin embargo que ya terminamos de pagar la cuenta. El proceso está aún inconcluso.
30 de Septiembre de 2008 a las 7:10
“Haiga sido como haiga sido” amèn. Se siguen creando rencores, pocos o nadie cree en los polìticos “El peloncito de lentes” sigue muy despintado.
30 de Septiembre de 2008 a las 7:50
Creo que la herida que tiene mexico despues de las pasadas elecciones; tendra que curarse pronto, sino nos veremos enserios problemas. Tanto PAN, PRI, PRD y los demás partidos son responsables de la inseguridad y rencores que hay en mexico, ningunos de los partidos ha tenido la voluntad de proponer cosas que beneficien al pueblo.