: Hay que saber carnavalear

por: Martha V. Sandoval

Con los más calurosos rayos del sol, las multitudes caminando por las calles, el olor a las gorditas de nata y con pasos y música de banda me recibió Autlán de la Grana, a mi y a todos los que este fin de semana fuimos a disfrutar del carnaval.
Ya había escrito una columna sobre el tema, donde realicé algunas críticas u observaciones respecto a esta fiesta, mismas que en este año se corrigieron, pero también entendí algo muy importante para disfrutar al máximo y lo digo con las palabras de los lugareños, “Hay que saber carnavalear”.
La diversión inicia desde las 12 del día con el toro de 11, en las afueras de la plaza de toros los negocios que dotan de licor a todos los asistentes ya comienzan a abrir sus puertas y los primeros grupos de amigos ya recorren el lugar con su bebida favorita jalando la banda con la canción de moda.
A partir de ahí, es una carrera interminable, el calor hace ameritar una cerveza fría para compensar todo el sudor del baile y la euforia del carnaval. Transcurren unas cuantas horas y pronto, miles de personas se aglomeran en el ingreso de al Alberto Balderas para disfrutar de la corrida de toros.
A mi me tocó asistir a una fascinante, tres rejoneadores, Pablo Hermoso de Mendoza, Eduardo Cuevas y Gastón Santos, que aunque sólo hubo dos orejas, la corrida estuvo llena de emoción, dolor y euforia.
No soy una especialista en toros, así que no se como describir ese recorte que realizó Pablo Hermoso al toro, con el espacio justo para que su caballo girara al revés de las manecillas del reloj y lidiar al toro con gran arte.
Después hay varias opciones para la diversión, ya sea el callejón, la disco, los bares, restaurantes, los espectáculos en el jardín o si se tiene más presupuesto pues los conciertos en la plaza de toros son muy buena opción.
Este año entendí que no necesitan cerrar a las dos o tres de la mañana el callejón para tener diversión, lo cierto es que si se amplió un poco el horario, pero el punto es que el relajo comienza desde las dos del día y hasta la media noche son doce horas de beber, bailar, gritar, cantar, suficiente para un día, ¿no lo creen?
Este año también me encontré que ya pusieron baños móviles, que desahogaron las necesidades fisiológicas de muchos, incluyendo las mías.
Por otra parte, la seguridad pública del carnaval, excelente. Mucho tiene que ver el comportamiento de la gente que asiste a los eventos, pero me impresionó el grado de fiesta, de alegría y las nulas ganas de pelear con nadie; por si acaso, la Dirección de Seguridad Pública de Autlán contrata elementos de corporaciones de otros municipios para que haya una buena cobertura.
Otra sorpresa que me llevé es que cuentan con un circuito cerrado de cámaras, en las que se monitorean todos los puntos centrales del carnaval, como lo es la calle Obregón donde se instala el “callejón de la alegría”, mejor conocido como “del vicio”, la plaza de toros y el jardín, además de que estas imágenes se encuentran en internet y cualquier persona en cualquier parte del mundo puede ver en sus computadoras lo que ocurre en el Carnaval de Autlán.
Definitivamente, este año el Carnaval de Autlán me dejó satisfecha. Una felicitación a los organizadores y a toda la población autlense que son los que hacen el ambiente en estas fechas.
Hago la observación al patronato, que siempre es bueno innovar y sobre todo dar realce y proyección a esta fiesta, puesto que es digna de ser una de las mejores de México, ojalá que se le promocione como es debido y en años futuros disfrutar de mejores carnavales.

Moraleja: Para todos mis lectores y quienes vayan el próximo año a Autlán a estas fiestas, recuerden algo, “hay que saber carnavalear.”

Una Respuesta a “Hay que saber carnavalear”

  1. Fernando Barajas Dice:

    Tienes mucha razon este es uno de los mejores carnavales de mexico.

    Gracias en nombre de todos los Autlenses pos tus exelentes comentarios creo que con esto el carnaval de autlan se ira para la cima.

    Solo una pregunta donde se pueden ver las imagenes del circuito cerrado que havia en el callejon y en los lugares estrategicos.

    De antemano un saludo y mil gracias por sus comentarios

Deja una Respuesta