: Glamour, drama y tauromaquia
por: Oscar MolgadoNunca en la vida me había atrevido a hablar de toros porque sencillamente es algo de lo cual no conozco mucho, de hecho hasta hace unos días tuve la oportunidad de estar en una corrida y vaya sorpresa que me lleve cuando en la tribuna me encontré una mezcla rara de glamour y bandas musicales. Todo un acontecimiento.
Hasta antes de ese momento los toros me representaban un espectáculo cruel, en el que no entendía cómo la gente podía emocionarse tanto por burlarse de un animal que con base en su instinto arremete contra el torero. La vida se encargó de darme una lección y vaya que la aprendí, porque en dos horas y media pude entender muchas de las cosas que jamás hubiera comprendido por televisión a cerca de la fiesta brava.
Lo primero que me queda claro es que de todos los espectáculos deportivos, la tauromaquia es el de más elite, donde la mayoría de la gente trata de vestirse elegante, como si fuera un evento social de importancia. Tal vez por eso se le llame fiesta a este suceso tan tradicional.
Segundo, para entender de toros hay que ir a la plaza y sentir la adrenalina correr por las venas. No es lo mismo ver las corridas por televisión que estar en lugar de los hechos. Víctima de la casualidad en mi incursión a la plaza me tope con una corrida donde el drama se apoderó de la tribuna. Como si fuera moda un toro saltó la barrera para darle un toque sutil de protagonismo a la tarde, después la furia de otro provocó que dos caballos salieran lesionados, uno fue al suelo con todo y rejoneador, y otro salió con la pierna rota. Es ahí donde te enteras que el riesgo de una cornada es muy probable, por lo que perder la vida se vuelve algo probable.
Tercero, que la banda musical es fundamental para amenizar el rato, porque anima, le da sentido a la tarde; además, se muestra respetuosa ante el drama del ruedo, ante las cornadas o cuando se anuncia que se le dará muerte al toro se guarda un silencio sepulcral como si se estuviera honrando al animal a morir.
Cuarto, que Pablo Hermoso de Mendoza es el mejor rejoneador del mundo. Sin saber mucho de la fiesta brava pude observar que lo hecho por el español no es cosa de todos. Prácticamente es capaz de estar cara a cara con el animal, dando una gran muestra de valentía. Inclusive hizo una faena que sin más provocó la algarabía de los presentes. ¡Jamás había visto una faena tan espectacular!, solo me restó ponerme de pie y aplaudir.
Quinto, que la tauromaquia es algo más que simple matanza de animales. Es una verdadera representación de la vida contra la muerte, es una batalla de supervivencia donde igual matas o te matan. Sencillamente es algo complejo de explicar pero sencillo de sentir, basta con estar en la plaza, observar la dimensión de los animales y ver el valor de los matadores para darse cuenta que la fiesta se hace para festejar la supervivencia, por salir de la plaza con vida sin importar la clase de toro que se presente.
Mis respetos y admiración para los hombres que son capaces de jugarse la vida en un ruedo. Mi respeto para la tauromaquia, para la gente que gusta de ello. ¡Ah! y disculpe usted si no soy preciso en mi opinión, pero mi gustó por los toros surgió hace poco menos de tres días, justó en una tarde donde pasó de todo y donde la fiesta taurina ganó a un nuevo adepto.