: Ex-Plaza Solidaridad
por: Martha V. SandovalYa no es Plaza de la Solidaridad sino Plaza de San Gerardo, pues con las recientes remodelaciones y sin consulta pública, la administración tonalteca decidió cambiar el nombre a este centro de reunión familiar ubicado en la colonia Jalisco.
Las molestias ya estaban presentes desde su remodelación, pues se mintió a la gente, dijeron que era presupuesto del municipio cuando en realidad el recurso provino del Programa Federal de Rescate de Áreas Públicas. Otro punto en contra era que el lugar se encontraba en buenas condiciones, había que detallar y restaurar como siempre, los lugares sufren desgastes, pero a los colones les resultó oneroso el gasto, siendo que muchas calles no cuentan con un buen sistema de drenaje o con pisos. Hay prioridades.
Luego se calmaron las aguas, la plaza quedó bonita, aunque por otra parte, los comerciantes de la zona se quejaron por los cambios que hicieron, los mandaron a la zona despoblada, donde aseguran sus ventas han disminuido en un 50 por ciento, además de que esa segunda sección de la ex – Plaza Solidaridad no le hicieron nada, ni siquiera pusieron una banca nueva.
Todas esas acciones –el cambio de nombre y el sólo restaurar una parte de la plaza la que está pega al templo de San Gerardo- se hicieron para beneficiar a dicha parroquia, pues además de que las modificaciones que hicieron hacen apreciar la plaza como el atrio de la parroquia, ahora el lugar hasta lleva su nombre, por lo que una parte de la población, la poca religiosa que es una mayoría, la no católica y quienes no tienen empatía con el clero se quejan de la decisión.
Podría decirse que el cambiar el nombre de algo no es trascendente, no afecta físicamente al lugar, pero tengo entendido que para hacer tal cosa se tiene que hacer una consulta pública y se tienen que dar argumentos del porqué cambiar el nombre.
Históricamente esa plaza la construyó Carlos Salinas de Gortari, quizá quieran borrar de la memoria de los colonos esa parte de la historia, pero no creo que sea una buena estrategia pre-electoral ponerle el nombre de un santo, pero cada quien.
Moraleja:
Los tonaltecas seremos un cero a la izquierda hasta que dejemos de permitirlo.
8 de Julio de 2008 a las 12:08
Quizá pueda pensarse que no tiene importancia este hecho.
Pero lo importante es lo que tiene de fondo. El gobierno, llámese federal, estatal o local, se ha inmiscuido mucho con el clero. Eso es lo realmente indignante, volver atrás. Permitir que el clero tenga amplio poder de decisión en lo que sólamente es del “césar”.