: El séptimo mandamiento
por: Milton Iván PeraltaLos panistas se han destacado por varias cosas, entre ellas por su apego al catolicismo. Ellos juran y perjuran que no han roto el séptimo mandamiento, pero qué no es algo similar el hecho de repartir el pastel entre su familia. Se reparten grandes tajadas del erario público, y así se justifican que no roban, pero la familia se enriquece por parejo.
Es una ironía que los panistas criticaron el trienio de Humberto Álvarez González, por que se dieron muchos casos en los que se privilegiaron a varios integrantes de una misma familia, caso concreto de los Orendáin Verduzco, la actual administración no se queda para nada atrás en esta situación, ya que todos los gobiernos municipales panistas, desde Cárdenas hasta Dagoberto, casi siempre son las mismas familias las que están en el edén, los llamados Cárdenas.
Vamos a dar ejemplos de la actual administración panista. Existen dos miembros de la familia Espinoza, conocidos por la “vox populi” como “los peinaditos”, donde uno de ellos se desempeña como “asesor político” –o por lo menos eso dice ser- y el otro en el departamento de reglamentos y ahora es regidor. Otro más de esta familia logró acomodarse en el vecino municipio de Tamazula, cabe destacar gobierna es el cuñado de Dagoberto, Julio Ruiz, dentro de la dirección de Comunicación Social. También como caso especial tenemos el de la señora Agapita de la Cerda –una señora muy linda y amable-, quien se desempeña dentro del área de “Atención ciudadana”, y su esposo el señor Toscano, dentro del área de “Patrimonio Municipal”, pero no como jefe. Además, por las buenas “migas”, entre Agapita y la tan conocida “Sonajera” (Otilia Soledad Sánchez Urzúa), está quedó muy bien acomodada en el departamento de Turismo Municipal, donde el jefe de dicha de pendencia es el hijo del alcalde de Zapotiltic. Finalmente, dos sobrinos carnales de Dagoberto alcanzaron pastel, una como “segunda de abordo” en el departamento de “catastro municipal” y el otro en el área del “Juzgado Municipal”. Sin lugar todo esto parece ser el paga de facturas políticas, ¿será?
Es claro que en Zapotlán el Grande la mal llamada “élite social” responde claramente a las familias panistas, en especificó a dos “Cárdenas” y “Ríos”; sin contar que siempre están a la sombra los “Novoa”, y nuestros funcionarios de “primer nivel”, que nunca en su vida han pasado por carencias o agudezas económicas, pretenden ser sensibles con las necesidades de la ciudadanía que gobiernan, así nunca van a poder interpretar esas necesidades.
LA GUILLOTINA
A casi dos meses de iniciar la actual administración, cuatro directores caerán pronto, o por lo menos eso dicen las fuentes frente a la presidencia, y al parecer están acomodados en fila india para caer el director de Protección Civil, no por el “pleitesito” que se aventó con el Diario ni con el canal 5. También Comunicación Social se quedará sin su jefa, chi. Uno más por no poder pasar el examen que les piden en pasaportes, y pues así no se puede ser director de ese departamento, y se dice que al final se encuentra el director se Seguridad Pública, dizque porque no ha dado el ancho, ¿será? Por lo menos eso se cuenta en los pasillos de la presidencia.
28 de Febrero de 2007 a las 8:19
Hablas de Ciudad Guzmán ¿Verdad? porque esa epidemia está en otras partes también. Vivir del pueblo fregado es lo mejor.
15 de Abril de 2007 a las 15:45
Hola Miltón, felicitandote por tu columna, soy joven como tú, respeto tu opinión, sobre el Septimo Mandamiento, pero te diré que la tan conocida Sonajera Otilia Sánchez, no quedo muy bien acomodada en turismo como debiera estar, porque la verdad para mi, ELLA es una persona que vale muchísimo, que ha aportado mucho a Zapotlán, y ha luchado incansablemente durante muchos años por NOSOTROS los Sonajeros de Zapotlán, que LOS ENVIDIOSOS, no lo quieran reconocer, eso es otro asunto.
desde está columna la Saludo, y le pido a San José la CONSERVE muchos años más para que continue con su LABOR poniendo muy en alto a ZAPOTLAN. FELICIDADES SONAJERA OTILIA