: El patito feo

por: Oscar Molgado

Hace un par de días tuve la oportunidad de platicar con una deportista que ha tenido el privilegio de representar a nuestro país en diferentes competiciones internacionales dentro de la disciplina de levantamiento de pesas. Ya en el diálogo le mencioné que mi deporte favorito era el futbol, a lo cual ella apelo con una cara de pocos amigos, después me explicó que su antipatía hacia el balompié viene de la desigualdad con la que trata a los futbolistas en comparación con otros de otras disciplinas.

Me mencionó que el apoyo que se le brinda al futbol en nuestro país es muy grande y en cambio da pocos resultados. En cambio otras disciplinas con poco presupuesto, con preparación un tanto precaria logran mejores resultados. A dos días de aquella charla puedo decir: ¡Qué razón tenía aquella atleta! Y permítame explicarle por qué.

Resulta que en una de las mejores actuaciones de México en Juegos Centroamericanos donde está luchando codo a codo con Cuba por el primer sitio, donde ha roto records y ha superado las expectativas de los propios miembros de la Comisión Nacional del Deporte (CONADE) aparece lo que para muchos es una vergüenza total: la eliminación del tri de futbol en cuartos de final en manos de Honduras, quedando así fuera de las medallas, con la que algunos directivos ya contaban pues la sentían garantizada ya que desde hace dos décadas México no quedaba marginado de los metales en balompié.

No tenemos que buscar justificante para tan horrendo fracaso del deporte más apoyado y más publicitado. No fue suficiente tener en la banca al Director técnico campeón del mundo sub-17, ni tener la incursión de cuatro jugadores profesionales, ni tener los rivales más cómodos como lo eran Cuba con el cual apenas pudieron y eso que lo isleños no tienen liga profesional, Venezuela con el que perdieron y Honduras que con base en riñones ganó el juego ante un apático equipo mexicano.

Razones de sobra tiene aquella deportista que me compartió su malestar hacia el balompié, y no solo ella sino todos los atletas de otras disciplinas que con base en esfuerzo logran resultados inesperados mientras otros son tratados como reyes y consiguen basura. Por algo el futbol entre los deportes olímpicos es visto como el patito feo, es visto como aquella disciplina que inspira a ser odiada por el apoyo que le dan más allá de los resultados que obtienen.

Quizá sería bueno voltear las miradas a la gimnasia, al atletismo, al ciclismo, a los clavados, al tiro con arco, pruebas que en esta edición de Centroamericanos han cumplido con creces y que le garantizo amigo lector que usted no conoce los nombres de los guerreros que han vestido de gloria a nuestro país y que han hecho que el cielo colombiano se estremezca con las estrofas del himno nacional.

Es momento de reconocer a quién realmente lo merece, dejarnos de privilegios y comenzar a creer en las jóvenes promesas que ofrece nuestro deporte. ¡Ah! y por cierto no olvidemos a los atletas paralímpicos que pronto estarán en escena y que suelen dar lecciones de vida diariamente.

2 Respuestas a “El patito feo”

  1. Carlos Efrén Rangel Dice:

    Es cierto, sólo sé que una perdió sus medallas y que se las regresaron.

  2. efrén rangel uribe Dice:

    Cuanta razón tiene joven Molgado, como que deberíamos bajar de sus pedestales un rato a los ídolos futboleros que cada rato nos dan desánimos solamente, a ver si así se portan humildes y se la rajan más. Hay otras vertientes deportivas dignas de admiración.

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