: El día que Dios lloró
por: Milton Iván PeraltaAún estábamos nombrando a los animales del paraíso. Habíamos conocido al caballo, a la paloma, al lagarto, al delfín; vimos volar entre nuestras cabelleras a la hoja doblada. Se hicieron presentes el axolote, el león, la pantera, el pez, la cabra, el buitre, el jabalí; corrimos entre los árboles y la caña, nos recostamos en un prado de flores y cortamos tréboles y pisamos el estiércol. Al final conocimos a un animal parecido al caballo, pero del color de la paloma y tenía un cuerno como el mío. Este unicornio –así dijo que se llamaba- nos llevó por las praderas del Edén junto a otros animales, éste fue el segundo día más memorable que se recuerde en el paraíso.
Al día siguiente fuimos a buscar al unicornio para que nos paseara. Lo encontramos recostado junto a la cascada entre unas piedras; parecía dormido. Así duró varios días, creíamos que dormía como el oso, pero la serpiente nos dijo que el unicornio no invernaba, que el Edén había descubierto la muerte. Era un estar dormido del que jamás despertaría.
Dios al oír el alboroto en el paraíso, vino a ver lo que pasaba. Al darse cuenta de que el unicornio estaba muerto cuestionó lo que había sucedido, pero nadie supo responderle. Dios tomó entre sus brazos al unicornio y durante cuarenta días lloró, lloró como nunca más llorará en su vida, ni aún después de que Simón sea crucificado de cabeza, ni cuando Judas Iscariote se cuelgue en una higuera, ni cuando Juana de Arco sea quemada viva; es más, Dios no llorará ni cuando muera su hijo, si es que algún día llega a tener uno. Entre su tristeza y melancolía Dios nos hecho la culpa, nuestro castigo fue la expulsión del paraíso por siempre.
Pero Dios en su desesperación toma la tierra del Edén y sus lágrimas, trata de volver a crear al unicornio pero en su melancolía resulta una bestia endurecida y abstrusa, ya no es esa criatura poética. No, ahora es una figura que sale de entre la tierra bufando y levantando ese cuerno obtuso de agresión masculina. Dios ha creado al rinoceronte.
25 de Julio de 2006 a las 20:37
¿Eso quiere decir que lo de la manzana es mentira y a Dios no le importa la tentación del sexo premarital?
26 de Julio de 2006 a las 10:44
Es posible. Quise hacer una versión diferente a la por todos conocida, además ambas son ficción…
27 de Julio de 2006 a las 12:17
fue extraño pero fue una buena hipotesis de la expulsión del edén,
fue una linda metafora del mundo y creame dios no lloro tanto por su unicornio sino por que nadie tuvo los pantalones para decir “yo fui”, quizas y aunque estoy harta de la politica, se compare con el mundo politico, solo que aqui no se pelean por no salir del Edén si no por mantenerse dentro de el, solo aqui tambien dios va llorar por que a alguien le hace falta los pantalones para decir “..yo fui..”