: Descentralizar
por: Carlos Efrén RangelEn la zona Costa Sur de Jalisco hay escuelas prácticamente fantasmas. La primaria Francisco Gonzáles Bocanegra de la comunidad de Tecopatlán del municipio Autlán, tiene en seis grados a cinco niños. El dato representa una característica de las sociedades modernas: la migración a las grandes ciudades que concentran y acaparan la mayoría de los servicios: los de salud, los de educación, los de trabajo, de información, de todo.

Los embotellamientos, clásicos del paisaje urbano
Imágen Vía: El Clarín
La concentración de la mayoría de las personas en las grandes ciudades surgió junto con la revolución industrial, madre del sistema económico y social capitalista. El hecho ha provocado problemas que están a la vista de todos: exploción demográfica en las grandes ciudades, en las que ya no hay posibilidades de dar servicios de calidad a todas las personas que ahí viven. Donde las avenidas están saturadas a toda hora, donde todo está lleno. Desde hace poco más de un año, la Avenida López Mateos de Guadalajara está en reconstrucción, se amplía a ocho carriles, tendrán que ponerle un segundo piso como al periférico del DF, pues si la política continúa en la centralización de recursos y de oportunidades tendremos grandes centros urbanos consumidores y contaminantes y provincias vacías.

Segundo piso del Periférico en la Ciudad de México
Imagen Vía: goleech Bitácoras
Los datos oficiales de la Secretaría de Educación Jalisco en la zona Costa Sur son contundentes, representativos y muestran que la tendencia centralista está en todos los lugares y niveles, mientras que la primaria de Tecopatlán por ejemplo tiene cinco niños, la Francisco García Mancilla de la cabecera municipal tiene 757. Alguna primaria tapatía dirá que eso es muy poco comparado con lo que ellos atienden. La Hermenegildo Galeana tiene 10 alumnos y está en la comunidad del Izote también de Autlán.
El problema se refleja también en la inexistencia del federalismo real, que de privilegio a las regiones y a los municipios que a los centros políticos. Como dato relevante, en México de cada peso (1 peso m/n) que se recauda por impuestos, sólo 20 centavos se regresan a los municipios para que ellos decidan en qué gastarlos en el mejor de los casos, porque la mayoría de las veces ya están etiquetados los recursos. 20 centavos de cada peso. El resto son el presidente de la república y los gobernadores de los estados, quienes desde lo acolchado de su sillón, deciden quién los necesita más. De un pueblo que la verdad ni conocen, pues últimamente las campañas políticas que tendrían que hacer personalmente recorriendo el estado, las realizan desde los medios de comunicación.
La situación provoca pueblos abandonados, que se deje de practicar la actividad productiva y laboral que a final de cuentas nos da de comer y que es la agricultura, la ganadería. La migración provoca familias desintegradas y por lo tanto, personas infelices. Igual que en la migración a EU.
La fuga de talentos de las regiones es grande, al no haber oportunidades en la región, muchos conocidos talentosos, trabajan en Guadalajara, en el DF, en muchos lugares donde les pagan mejor, pero sus capacidades están sub aprovechadas, además de que podrían usar su talento y conocimientos, en mejorar las condiciones de su región, pero es un circulo vicioso, a nadie le podemos pedir que se quede a vivir en donde no hay oportunidades de progreso.
Los gobernantes a todos niveles, han preferido evitar la tarea titánica que representaría el impulso a la regiones y a los municipios, donde existieran la infraestructura que atraiga inversiones y con ello se propicien los trabajos, que por cierto no se crean por decreto, centros educativos que eviten la fuga de talentos y centros de salud que garanticen el bienestar de las personas. A la par crecerán las ofertas culturales, deportivas y de información.

El municipio base del federalismo
Regionalizar implica picar piedra, pero su importancia la conocerán en las grandes ciudades donde ahora toman desiciones, cuando ya estén como en ratonera, cuando ya no quedan más carriles en López Mateos y la zona metropolitana de Guadalajara llegue hasta Acatlán o Villa Corona, para entonces el campo y las pequeñas ciudades estarán deshabitadas, alimentando sólo ilusiones con los 20 centavos que le tocan de cada peso que se obtiene de entre su gente.
12 de Julio de 2006 a las 8:51
Yo creo que existe centralización en diferentes escalas, cierto que Guadalaja y los municipios que conforman la Zona Metropolitana se quedan con una buena parte de los recursos de Jalisco, también es cierto que muchas comunidades rurales necesitan más servicios y más recursos que nunca se les otorgan y cierto que estas personas la mayoría de las veces se ven obligadas a emigrar a las grandes ciudades.
Pero es en ese proceso cuando se le quitan más recursos a las provincias puesto que al tener grandes conglomeraciones de gente en la ciudad la demanadas de servicios crece.
También decía que hay centralismo a escala porque por ejemplo, Autlán, su cabecera, tiene más recursos que sus poblados aledaños y al igual que acá, en Autlán gastan en pisos, en avenidas lujosas, en nuevos drenajes, en unidades deportivas, entonces también ellos se olvidan de las comunidades que los rodean.
Podrán poner de pretexto los pocos recursos que les dan, pero es exactamente lo mismo que propones en el texto, deja de invertir en las capitales, en las cabeceras y ponles más atención a los que están ahí, a un lado y que son tan necesarios para la superviviencia de este país.
15 de Julio de 2006 a las 12:48
A quienes viven en las ciudades, incluidos los políticos, raramente se ponen a pensar en lo rural, es más hasta se avergüenzan o se molestan, es un mundo que no les interesa. Quizás cuando descubran que en el campo se produce lo que comemos sea demasiado tarde.