: Decente

por: Carlos Efrén Rangel

La oposición política es indispensable para que un modelo de gobierno sea más funcional. Para quien es gobierno nunca la verán con comodidad y dependiendo de su fuerza política la escucharán o no. En la oposición y en el gobierno hay de formas a formas. De métodos a métodos. Ser oposición de manera simplona es fácil cuando se toma la postura o de condenarlo todo o de aceptarlo todo. La mayoría de las ocasiones sin propuesta. En el Ayuntamiento de Autlán se dio un signo de una oposición decente.

La encabezó el Regidor Eleuterio Vidrio López, que llegó a ese puesto postulado por el PRD, aunque en términos más reales es del Grupo Universidad. Vidrio López había realizado durante varios momentos críticas a las inversiones que se habían realizado durante el carnaval y lo que consideró deficiencias en el sistema de rendición de cuentas. Promovió también que se aprobara un Reglamento que pusiera orden a las maneras de operar el Patronato.

Sobre el proceso de rendición de cuentas Vidrio López esbozó en varios momentos una serie de dudas. Preguntaba, buscaba información. Comparaba cuentas. Llevaba más allá de la tradición los requerimientos y gracias a eso, ciudadanos, mismas autoridades conocieron más información sobre un tema de trascendencia social, económica y políticas como lo es el carnaval. En este asumirse como oposición hubo actores oficiales que, lógico, tomaron a mal esta medida. Y para no hacer el cuento largo la calificaron de oportunista, golpeador y demás adjetivos que la oposición sobre el tema se ha ganado, sobre todo cuando el tema se presta tanto para buscar errores y basura.

Hasta ahora parece la historia de una oposición normal. Sin embargo en esta ocasión me parece sumamente decente y argumento. Luego del intercambio de razones e informaciones, la oposición de Vidrio López se tornó sobre todo en el sistema de rendición de cuentas. Y para que la oposición esté completa contempló y elaboró, todo un mecanismo para realizar una rendición de cuentas mucho más eficaz, apegada a reglamento. No es lo mismo decir, como actor político, eso está a mal y quien lo haga mal que mejor se vaya; a decir, eso está mal y propongo que así se mejore.

Con la propuesta de Vidrio López sin embargo considero que habrá que hacer algunas puntualizaciones. Primero, que si la propuesta para un nuevo sistema de informe se realiza, no se tiene la obligación de que las anteriores se ajusten a esas exigencias. Los procesos administrativos, operativos tendrán que ser distintos. Por fuerza, no habrá que asustarse por eso.

Por otra parte a una propuesta como la de Vidrio López, para enriquecerla se le tendrá que entrar la mayor parte de actores políticos a mejorarla, a puntualizarla y adecuarla, asumiendo que nadie posee por si mismo la verdad absoluta de todo. En este sentido tanto el Gobierno como la oposición, ahora representada por Vidrio López, tendrán la obligación de ser proposititos, sí y también de tener la habilidad de ceder, de asumir que el instrumento propuesta, podría no ser aprobado de manera íntegra y que eso no significaría siniestras intenciones.

El punto es que si bien Vidrio López ha acompañado, en la mayoría de las ocasiones, su oposición con propuesta, ha padecido también tradicionalmente de una posición inamovible y de no sustituir argumentos. Si en este o en los otros temas lo hace, dejará de ser sólo una oposición decente y pasaría a ser una oposición, citando a Cristian Martinoli (comentarista de fútbol de Tv Azteca): “¡Notable!, ¡Sobresaliente!”

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