: Con el pie derecho
por: Oscar MolgadoMucho se habló acerca de la nueva convocatoria de Blanco a la selección, de las ausencias de los jugadores de las chivas y de los jóvenes que convocó Lavolpe para el primer partido del año. A pesar del ruido, de los dimes y diretes tenemos que destacar que la actuación mostrada frente a Noruega nos hace pensar que nuestra selección tiene un estilo de juego definido y que puede pelear de tú a tú con cualquiera.
No es que haya sido el juego más brillante ni tampoco el más espectacular, la verdad es que el partido fue trabado, con pocas aproximaciones de gol, con lucha. Lo realmente rescatable es la gran capacidad que mostró el equipo mexicano para no desesperarse ante unos europeos que no metían más gente atrás porque se estorbaban, pero que bien pudieron haber puesto un portón de acero en el arco para no dejar pasar nada ni nadie. Si a eso le sumamos que se pusieron arriba en el marcador, darle vuelta al resultado parecía misión imposible.
Aún así, con todo y camión, los verdes tuvieron calma, manejaron la pelota, la tuvieron todo el juego, y lo mejor: nunca perdieron el estilo. Siempre intentaron salir con el balón dominado, tocando de un lado a otro, buscando el arco rival, siendo ofensivos. A la hora de defender replegaban de tal forma que obligaban a sus contrincantes a dividir el esférico o a entregarlo en la media cancha. Los aztecas fueron asfixiando poco a poco a los nórdicos hasta encontrar su recompensa: los goles y con ello el triunfo.
Lo valioso de la victoria es que por fin se aprueba una asignatura pendiente de nombre europeos, a los cuales sólo se les había ganado un juego en tres años. Esto sin duda inyectará de optimismo al equipo, le dará confianza para afrontar los siguientes partidos de preparación y propiciará una gran ilusión de tener el mejor mundial de la historia, porque comenzar con el pie derecho el año mundialista da aspiraciones y saber que Angola es un desastre en la Copa Africana de Naciones te da seguridad.
No echemos las campanas al vuelo, reconozcamos que Noruega alineó con jóvenes, y aún así desnudó carencias en el juego aéreo mexicano; además, pusieron en predicamento a la defensa en las escasas oportunidades que tuvieron; sin embargo, México salió airoso a pesar de darle la oportunidad a futbolistas como Blanco, Guardado, Dueñas y Olvera, que no son llamados muy seguido pero que en la cancha demostraron que entienden el sistema de juego de Lavolpe y dieron muestra de que pueden competir por un lugar.
Sin perder el piso, la demostración de anoche deja un buen sabor de boca, se cumplió con lo importante que era ganar, se demostró que hay un estilo de juego aunque aún no se encuentran a los jugadores idóneos, se superó el examen europeo y lo mejor está por venir: la conformación de una selección muy cercana a la ideal que permita demostrar el verdadero nivel del tri. Mientras tanto bienvenido el 2006, bienvenido y con el pie derecho.