: Carnavalero

por: Carlos Efrén Rangel

Luego de ya seis días de carnaval, la música suena más fuerte, los eventos artísticos afinan detalles, y la historia se comienza a escribir. Cosas para recordar y otras para olvidar. Todo parece rutina, pero no lo es. Cada día es diferente. Cada carnaval es diferente, y el del 2006, ha sido el carnaval de la comodidad y el de las despedidas.

Quizá fue por eso que se repitieron fórmulas. O quizá es la experiencia de dos años antes lo que le ha permitido al patronato repetir la exitosas y equivocarse como novatos.
El grupo Pesado se presentó el lunes por la noche en la plaza de toros Alberto Balderas, con un aforo oficial de 850 personas, más algunas cortesías en total cerca de 1200 asistentes. La verdad es que el grupo no toca mal. Pero definitivamente que el sur de Jalisco no es la tierra de los grupos norteños.
Comercialmente no tiene pounch, no tiene impacto, gracias a La Academia y Catarino medio se escuchaba una canción llamada “Ojalá que te mueras” pero fuera de eso poco. La verdad yo me emocioné más cuando tocaron aquella canción que dice: “Salieron de madrugada, con el cantar de los gallos…” y muchos lo hicimos. Fue un buen intento que no salió bien, que no dio resultados, aunque ahora todos en el patronato se quieran zafar del fracaso.
Luego Vicente Fernández Junior, hay que reconocer que además del espectáculo ecuestre, Vicente Fernández hijo lo único que tiene de interesante es el nombre y la pobre taquilla que ni a 200 personas llegó en una plaza para 6000 personas, más que pobre es deprimente.
Pero viene lo mejor del carnaval. Lo más calientito. Desde las corridas de toros que le dan la identidad a este carnaval y lo definen de muchos otros. Hasta lo oportunistas que aprovecharan el escaparate para saludar a cuantas personas puedan, y aunque ya no pueden dar entrevistas ni nada por el estilo, pues ni el Instituto Electoral del Estado de Jalisco puede negarles el derecho de asistir a la plaza.
Sabremos quiénes son los candidatos por muchas razones. Una de las principales es que antes asiduos clientes del callejón del vicio ahora no salen ni de sus casas. A los toros van, en la noche con gorra y se sientan en la parte más alta de la plaza lejos de las luces, de la vista y nerviosamente sostienen un baso que bien podría tener agua.
Viene lo mejor en Carnaval. Viene Joan Sebastián y lo trae un empresario que dio dolores de cabeza al patronato, a la prensa, a boleteros, a cubeteros a todos quien se les puso enfrente. Por extrañas razones el patronato repitió empresario, pero ahora ya controlado, de entrada pretendió subir el precio de los ya por sí costosos boletos de 265 pesos a 300 pesos. Pero el patronato le dijo no.
Viene lo mejor y no sólo porque es el final, vendrá lo más interesante también para las corporaciones de seguridad que llevan un promedio de 20 detenidos por día. Saldo blanco hasta ahora en Autlán, pero aún quedan más días y eventos por cubrir, aun queda mucha historia, principalmente la que se escriba en el ruedo de la plaza de toros Alberto Balderas, pero esa palabra clave será en otra ocasión, porque esta es carnavalero. Un ambiente de fiesta, de regocijo, de abuso en los precios y de una PROFECO inexistente. De un descontrol vial y de un carnavalero y rutinario valemadrismo de la Secretaría que encabeza Alfonso Rejón Cervantes.
En fin, veremos si el gobernador del estado de Jalisco Francisco Ramírez Acuña hace su carnavalera visita en horas de trabajo a la Alberto Balderas y ahora sí se deja entrevistar. Quizá ni el carnaval mejore sus costumbres.

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