: Autoridad
por: Carlos Efrén RangelLa autoridad de un Policía no se la da una placa, ni la pistola que porta. Las leyes que le autorizan ejercer acciones de autoridad lo hacen porque en su conjunto la sociedad faculta, confía y le permite a una persona portar placa, pistola y ser autoridad. Cuando la sociedad le pierde el respeto a la autoridad el mensaje que manda es que más que macanazos, necesita certezas, confianza. Justo la columna anterior fue un recuento de la serie de problemas en las que está metida en la opinión pública la Policía Municipal de Autlán, justo ese día llegaron las primeras explicaciones.
En todas las columnas donde he tocado el tema, recordaran estimados cinco lectores que en ningún momento he siquiera sugerido que rueden cabezas, que se castigue a los policías aún presuntamente agresores o que se despida al Subdirector porque según un buen exfuncionario fue despedido para atender los intereses personales precisamente del Subdirector. Incluso en el caso grave de presuntas y arteras violaciones a los Derechos Humanos lo único que he solicitado es información, explicaciones veraces. Sólo eso.
Argumenté en la columna pasada que el descrédito en que el cúmulo de asuntos mal atendidos en los que se ha visto involucrada la Policía de Autlán, recaería en la autoridad del Presidente Municipal que despilfarra su capital político al no explicar, ni atender todos estos temas. Luego de la última denuncia, la de agresiones físicas a dos menores que fueron detenidos por beber en la vía pública llegaron las primeras explicaciones, las primeras versiones oficiales que explican las declaraciones de Jesús Chagollán García presunta víctima de agresión policíaca, declaraciones que fueron publicadas en este mismo espacio el lunes anterior.
Adrián Flores López uno de los policías que participó en el arresto a petición y orden del Director de la Corporación Martín Martínez expuso su versión: “ellos comenzaron la agresión fue cuando escupieron a un compañero y le dieron una patada en el pecho cuando se acercó a pedirles que ya se retiraran porque si no serían detenidos por estar ingiriendo en la vía pública”. Agrega: “La detención fue por la agresión y por la patada, uno como Oficial tiene que darse al respeto, procedimos a la detención fue cuando se nos echaron encima, porque había amigos, familiares de ellos al parecer; fue cuando se hizo la bronca grande” y remata: “nunca hubo agresiones, fue sometimiento, nunca usamos macanas como dicen los medios y se ve que se revuelca uno y todo eso. Ni en el transcurso a la Comandancia, más que nada fuero forcejeos”.
Tanto el oficial como en el área directiva de la Policía se ha vuelto común el argumento de que la falta de respeto a los oficiales no debe ser tolerada puesto que representan a la autoridad. Y se lee casi como si un agravio a ellos, fuera un agravio a las instituciones y a las leyes que nos hacen medio funcionar política y socialmente.
Retomo el argumento del primer párrafo para llegar a la reflexión final que les comparto, la autoridad que tiene la policía, la tienen porque socialmente se le da esa confianza, aunque ciertamente es un asunto de leyes, es más un asunto de legitimidad que otorga la ciudadanía, de confianza que presta el pueblo. Más que escudarse en una coraza legal que les da la razón, valdría la pena la autocrítica para descubrir que se esconde tras las mentadas, tras la desconfianza a ser arrestado, tras el desprecio a la humilde figura de autoridad que representa un policía municipal.
Sin duda que habrá un descontento hacia una corporación que hasta el lunes se ocupó en rendir cuentas a la sociedad, a quien le hace tener autoridad, a quien le da la legitimidad que lo hacen autoridad. En el fondo también no sólo existe desconfianza hacia ellos como policías, si no sobre todo a un sistema político que le ha dejado innumerables males a la sociedad y de la que ellos, los policías son los elementos más visibles y fácilmente identificables.
Usar la fuerza para castigar a quien no tiene respeto por la autoridad. ¿O mejor? Recuperar la autoridad. Ustedes estimados cinco lectores, ¿qué prefieren?
26 de Septiembre de 2007 a las 7:20
Difinitivamente la autoridad se gana con hechos loables, nobles, apegados a la justicia; el autoritarismo exige, atropella, es irresponsable… muchos policias, claro, salvo honrosas excepciones, caen en autoritarismo. La mayoría de las veces, en vez de sentirse seguro cercas de uno da miedo.
26 de Septiembre de 2007 a las 22:25
Esta situación de los “guardianes del orden” cada dia esta peor, es imposible que el policia tipico autlense otorgue respeto y de confianza a la ciudadania cuando este no tiene idea de garantias, ni derechos de todos nosotros ciudadanos, se deberia de capacitar, educar, y cuando lo amerite sancionar al policia que caiga en faltas. Pero como va a ser asi, si existe nepotismo en la policia autlense.
27 de Septiembre de 2007 a las 14:10
Esta situación de la policia en Autlan se esta saliendo de control como es posible que se esten permitiendo esta clase de abusos la Autoridad no se gana con la fuerza es un eso es signo de debilidad para conseguir el respeto y admiracion, por lo que se estan violentando los derechos humanos de las personas detenidas y sobre todo se trata de demostrar el poder con la fuerza pero es “normal en la Policia” ya que desde la Direccion no tiene el conocimiento de la funcion policiaca recordemos el anterior trabajo del Director que era taxista por eso tiene a las patrullas en sus sitios “casetas” todo el dia para no gastar gasolina “Pobre Autlan tan lejos de Dios y tan cerca del PAN”
27 de Septiembre de 2007 a las 23:16
Autoridad que no abusa se denigra jajajajajajjajajjajajjajajajajjajaaja