: Antónimos
por: Carlos Efrén RangelLas palabras consultadas en el diccionario Porrúa de la Lengua Española son casi sinónimos. Común es algo frecuente, vulgar, ordinario y muy sabido. Normal es lo que se halla en su natural estado, también algo es algo ordinario. La clave es que lo normal sirve de norma. Ahora la reflexión semántica tiene que ver con que ayer se celebró el Día Mundial contra la Violencia contra la mujer y la familia. Esas dos Palabras son claves y en esta ocasión también hay números que su trascendencia radica en que no los conocemos.
Dimensionar la problemática de la violencia intrafamiliar en Autlán es un esfuerzo inútil por acercarse a una realidad por la vía de los hechos es desconocida. La problemática no es exclusiva del municipio, ni del estado y es precisamente su generalización lo que convierte a su combate en una tarea titánica, tan descomunal como el problema del que sólo existen algunas pistas que nos pueden ayudar a dimensionar. Van algunas.
Durante los últimos seis meses las agresiones a familiares han sido una de las dos primeras causas de detención por la policía de Autlán, poco más de la mitad de ellos ocupan el primer sitio. La Unidad de Atención a la Violencia Intrafamiliar del Sistema DIF Jalisco ha atendido en lo que va del año a cien casos: “podríamos decir que hay otros cuarenta o cincuenta casos que no se denuncian”, aseguró Bernardo Vidrio, asesor Jurídico de la UAVI. Creo que la apreciación es corta, a nivel estado hay cálculos que estiman que lo denunciado es superado casi por el doble por lo no denunciado. El año pasado en la UAVI fueron 120 los casos atendidos, es el promedio de atención por año.
La acción voluntaria de provocar un daño por acción u omisión a algún miembro de la familia fue tipificada apenas como causal de divorcio en el Código Civil del Estado de Jalisco, aunque sólo cuando se presenta de forma reiterada. El que apenas se haya hecho esta reforma y luego con ese candado es un indicativo que es de las instituciones de donde debe de nacer las acciones que terminen en el largo plazo por desterrar a la violencia de la tradición.
Voy al punto de las Palabras Claves. Tiene un especial peso la frase utilizada como campaña promocional: “La Violencia no es normal”, en la forma sinónimo de común, el hecho que se presente de manera tan ordinaria en la sociedad y que sea tan reiterativa no es argumento para desterrar el tema de la agenda de discusión, de los trabajos para resolverla y para eso también hace falta voluntad política.
En la Dirección de Seguridad Pública la violencia intrafamiliar es abordada como una falta administrativa cuando es en realidad un delito. La diferencia es muy grande. A fuerza de ser común, los criterios de género que prevalecen en la sociedad creados por sus instituciones, provocan condiciones para que esta práctica se recree y aumente. A fuerza de ser común ignoramos que una abrumadora mayoría de casos de violencia incluye alcohol y para su combate gubernamentalmente se administran políticas públicas que sirven lo mismo que una aspirina a un cáncer.
Podrá ser muy común, pero es verdad no puede ser la norma que guíe a la sociedad y a las políticas públicas, a la manera en que el conflicto se aborde. Y ese lema, esa bandera de recordar que la violencia no es normal, no sólo busca llegar a los ciudadanos, donde sin duda debe encontrar eco, si no también a nivel institucional para que lo común no se convierte en normal, para el delito se trate como delito, para que el problemón del consumo de alcohol se trate con una solución acorde y ni con una salidita vulgar, simplona.
Común y normal semánticamente son sinónimos. En términos de este tema deberían ser antónimos.