: Anteponer
por: Carlos Efrén RangelEn El Grullo se cabildea con autoridades municipales para que permitan la instalación de un Table Dance. La instalación del centro nocturno ha sido objeto de debate en la vida pública del municipio y se siguen argumentos que han ya se han escuchado con anterioridad en otros escenarios. Mujeres bailando desnudas. Venta de alcohol. El asunto se antoja polémico y más valdría que se discutiera en un marco que permitiera salidas inteligentes. Razonables. Aunque también responsables de cuidar la dignidad de las personas.
Uno de los primeros temas que abordé como reportero para el Semanario Voz de la Costa, fue la solicitud de unos empresarios para la instalación de un Table Dance, en aquél entonces Fernando Guerrero Moreno fungía en sus primeros años de Secretario General del Ayuntamiento y declaró que no se otorgaría el permiso para el establecimiento porque en el catálogo de negocios permitidos por los distintos reglamentos, no se contemplaba el giro de Table Dance. Se posicionó también la Iglesia católica que condenó profundamente la instalación de un tubo.
Aún con todo eso desde hace varios años en Autlán opera la Pitaya. Con permiso para Table Dance o sin él. El caso es que con el pleno conocimiento de las autoridades, el centro nocturno funciona. No con la presencia mediática ni difusión a diestra y siniestra como ocurre con negocios de los mismos giros en la capital del estado. Pero tampoco opera en la sombras, de manera clandestina, con controles privados de acceso. El rigor para entrar no es más duro que una discoteca. Antes de que empiecen especulaciones conozco esa información de primera mano, porque visité la Pitaya hace un par de años.
Las conexiones entre países y continentes que existen gracias a la Globalización ocurre también a nivel regional, y local. Poco a poco compartimos prácticas culturales de los grupos hegemónicos y no podemos negar que las prácticas culturales de las grandes ciudades con las que convivimos en la región moldean en mucho las prácticas, las costumbres, los negocios, los valores. Ocurre. Así de sencillo.
Así en las ciudades medias del estado como El Grullo, como Autlán de a poco han aparecido símbolos de las culturas hegemónicas. Tenemos centros comerciales. Tiendas enormes. Giros en el entretenimiento hasta hace unos años inexplorados como cafés. Variedad gastronómica que va más allá de la opción de los tradicionales tacos, de los hotdogs y vemos restaurantes de sushi, comida china, pastas italianas. En fin.
En los llamados giros negros es lógico que también de a poco las prácticas culturales del grupo dominante nos alcancen. Aunque nos resistamos a ellas. Sin embargo no creo que se deban tomar a la ligera, ni caricaturizar en ninguna de las dos opciones. Ambas serían a mi juicio, sumamente irresponsables.
Una postura sería la de la condena absoluta. Mediada por valores conservadores y tradicionales. Defender los valores de la vela perpetua que se han quedado tan lejos de la modernidad. Prohibir a toda costa la instalación de este lugar. Provocará que como en Autlán termine funcionando de cualquier forma. Por fingir que no pasa, no habrá de desaparecer.
La otra postura también es irresponsable. Darle rienda suelta y sin regulación fuerte y concienzuda podría crear conflictos sociales indeseables. Asumirse que la instalación es un síntoma de modernidad, de libertad total. Vamos. No creo que tampoco vaya por ahí.
En todo caso asumo que el asunto se debe de analizar lejos de ambas posturas. Que como giro restringido se establezcan candados que garanticen la seguridad de quienes libremente deciden divertirse asistiendo al Table Dance. Eso implica fuertes regulaciones sanitarias. Efectivos mecanismos de seguridad pública. Incorruptibles mecanismos que eviten a toda costa que en el espectáculo ya sea como protagonistas o como observadores estén menores de edad. Mecanismos que eviten a toda costa la venta de drogas ilegales.
Y también que garanticen que la seguridad y la dignidad de las personas que deciden no acudir al lugar, pero que puedan vivir cerca no padezcan sonidos altos, basura, aglomeraciones, accidentes y demás actividades que van acompañadas de un centro nocturno.
La premisa clave es que se deben de anteponer los intereses públicos a los intereses privados. Así de sencillo.
16 de Julio de 2008 a las 9:53
EFREN
DEFINITIVAMENTE ESTO ES UN MAL NECESARIO, LAS AUTORIDADES DEVEN REGLAMENTAR ESTE TIPO DE JIROS, Y SE DEVEN PERMITIR, EL ECHO DE QUE EN UNA CIUDAD NO TENGA ESTE TIPO DE NEGOCIOS NOQUIERE DECIR QUE LAS PERSONAS NO ASISTAN,DE LO CONTRARIO SE DAÑA MAS SU ECONOMIA Y RIESGOS DE ACCIDENTES PORQUE SALEN A OTROS LUGARES, DONDE CUENTAN CON ESTOS NEGOCIOS,
PERO LA MALLORIA DE HOMBRES BAN.
16 de Julio de 2008 a las 14:07
Como en todo, pros y contras, si se continuan impidiendo el establecimiento de estos giros comerciales lo único a lo que llegaremos es a que funcionen de manera irregular y sin medidas de seguridad; supongo que hace años existia una mala persepción de los centros de juegos y apuestas, y actualmente encontramos en Guadalajara, Mty, y otras ciudades muchos de estos lugares, donde te diviertes, a la vez que se generan empleos, incluso en Autlán encontramos lo que es similar “diversiones mario o marios” en Plaza del Valle. ¿podrá suceder lo mismo con los “tables”?, creo que sí, con su debida regulación, supervisión y sanciones para ciertos actos fuera de norma. Salu2.
16 de Julio de 2008 a las 16:49
ES VERDAD LO QUE DICE MI AMIGO MIGUEL, EN TODO HAY PROS Y CONTRAS, LO QUE DEBEMOS DE ANALIZAR ES: QUE ES MAYOR SI LOS PROS O LOS CONTRAS. TAMBIEN DEBEMOS DE HACERNOS A LA IDEA DE QUE EL TENER O NO TENER ALGO NO ES ESTAR EN LA MODERNIDAD O NO. ES VERDAD QUE LOS MUNICIPIOS DE JALISCO SON MAS CONSERVADORES QUE LOS DE LA CAPITAL Y SIEMPRE QUE SE HABLA DE UN GIRO DE ESTE TIPO ES ENTRAR AL JUEGO DE HABER QUIEN GANA, HAY QUE RECORDAR LO QUE PASO EN TECOLOTLAN DONDE LOS INTERESES Y PODERES SE VIERON EN JUEGO AL IMPLANTARSE UN NEGOCIO DE ESTOS, YA ESTAMOS HACERCANDONOS A FECHAS ELECTORALES Y CUALQUIER COSA SE PUEDE TOMAR COMO ATAQUES.
POR OTRO LADO TAMBIEN ES VERDAD QUE CON LICENCIA O SI ELLA DESDE HACE TIEMPO HAY VARIOS LUGARES EN LA REGION QUE SE DEDICAN A ESTE TIPO DE ENTRETENIMIENTO, SIN PAGAR LOS IMPUESTO CORRESPONDIENTES AL GIRO Y SIN CONTAR CON LOS SERVICIOS Y SEGURIDAD NECESARIOS. NO HAY QUE ESTAR A FAVOR DE TODO PERO TAMPOCO EN CONTRA DE NADA, LO QUE SI DEBEN DE VER LAS AUTORIDADES EN ESTE CASO DE EL GRULLO (EN ESTE CASO PERO TAMBIEN VA PARA AUTLAN Y OTRAS CIUDADES DE LA REGION)ES ASEGURAR QUE LOS NEGOCIOS BRINDEN LA SEGURIDAD NECESARIA PARA LOS ASISTENTES PERO SOBRE TODOS PARA LOS VECINOS CERCANOS A ESTOS LUGARES PARA QUE ESTOS CENTROS DE ENTRETENIMIENTO NO SEAN UN FOCO DE DELINCUENCIA Y VENTA DE DROGA QUE ES LO QUE POR LO REGULAR SUCEDE.
17 de Julio de 2008 a las 14:51
yo quiero ver pelos
22 de Julio de 2008 a las 11:16
La sociedad actual ha cambiado y sus costumbres también. Y aunque a muchos aún les escandalice, negocios en los que se comercia con el sexo, la erotización y el alcohol han existido desde tiempos ancestrales; y seguirán existiendo…. Porque hay clientela para ello.
Lo importante es estar conscientes que son diversiones para adultos, no para adolescentes, ni mucho menos para niños.
Por tanto, cuidar que quienes ofrecen el servicio y quienes lo pagan sean adultos…. Con el mayor control y seguridad posible.
Esto solo será posible, si se hacen a un lado prácticas corruptas.