: Aguardar
por: Carlos Efrén RangelLo tengo bien presente. El año anterior el responsable de las Operaciones y Servicios Municipales del Gobierno Municipal de Autlán Martín Ramírez Serrano, aseguró que con los recursos que había sería suficiente para evitar que las calles de la ciudad y por el temporal de lluvias se convirtieran en un gemelo de una muela cariada. No existe duda que el cálculo oficial fue erróneo y que la estrategia, si existió, de plano no funcionó. Este año el mismo funcionario explicó a qué se debió el problema y anunció otra vez que hay recursos suficientes, que el material es de calidad y que ahora sí esperan que las calles de la ciudad, no sea un gemelo deforme de una muela cariada.
El año pasado auténticos craters se formaron en las calles del municipio. Baches de todos tamaños y profundidades y el mal estado de las vías de comunicación provocó reflexiones diversas, pero sobre todo aumentó un descontento social en contra del gobierno municipal que en buena medida se vio reflejadas en varias columnas de este mismo espacio. Una cosa digna de tomarse en cuenta.
El estado de las calles pasa de ser un problema de movilidad urbana, de economía familiar, de imagen urbana a un arma que es oro molido para detractores y contrincantes políticos de todos los colores y en todas las épocas del año. Eso es por la vía de los hechos.
En argumentos que interesan poco a las autoridades. El tener calles en buen estado es parte del catálogo de responsabilidades que tienen y de los derechos que tenemos los ciudadanos de gozar, de exigir.
La explicación que ofreció Ramírez Serrano fue que el material que se usó el año anterior fue de una pipa que tenía ya algún tiempo y que al ser lo último del material el líquido ya se encontraba “rebajado” y por lo tanto no se pegaba bien y cualquier tormenta desbarataba el trabajo. Total que recordarán estimados cinco lectores que el temporal de lluvias anterior nos la pasamos esquivando baches porque el trabajo de rebacheo era inútil. De un bache a otro se acababa la suspensión y la paciencia.
Según el mismo funcionario este año será distinto. Porque la pipa con la que ya se hace trabajo de rebacheo está nuevecita y ni las mega tormentas anunciadas por Fernando Guzmán podrán provocar la zona de guerra en que se convirtieron las calles con el temporal de lluvias pasadas.
Habrá que esperar a que el temporal de lluvias avance y esperar por el bien de la suspensión de los coches, del buen humor de los conductores y desgracia de los talleres mecánicos que los baches no regresen y que el estado más o menos de las calles que se encuentran a estas fechas se conserve.
El punto es que por simple que sea. Si las cosas salen bien, debemos tener el valor ciudadano de reconocerlo, si no de demandar que se solucione y todos los matices intermedios que existen entre esas dos posibles escenarios. Pero por lo pronto vale la pena aguardar.
18 de Junio de 2008 a las 8:23
Pues ojala se apuren servicios municipales a tomar las acciones pertinentes, ya que al paso que vamos dentro de tres o cuatro lluvias volverá lo mismo que año pasado, Autlán volcánico. Salu2.