: Adiós
por: Carlos Efrén RangelAyer la salud pública de Jalisco recibió dos noticias. Una buena y una mala. La mala es que las cifras nacionales ya no dan para mentir más: el estado es el campeón nacional de dengue, la ineptitud de las autoridades para contener los brotes, sobre todo en el centro del estado ha sido descomunal. La buena noticia es que Alfonso Gutiérrez Carranza, el tristemente célebre Dr. House, renunció. El más inepto de todos los funcionarios públicos (y vaya que es mucho decir) se dedicará a sus asuntos particulares.
Las estrategias seguidas por el Gobierno del estado han sido rebasadas y por mucho por el dengue. Sobre todo en la Zona Metropolitana de Guadalajara, en donde la adaptación del mosquito a climas más fríos y otras alturas, fue muchísimo más rápida que la capacidad de acción de las autoridades. El número de enfermos, el más alto en el país, es un reflejo incuestionable de atender los brotes, de prevenirlos y erradicarlos, de evitar que los enfermos produzcan más enfermos.
El otro frente en que han sido rebasados es en la simbiosis que debe haber con la población. El dengue en particular, no es posible vencerlo si la sociedad civil no toma partido y arremete contra el mosco. Si no modifica sus prácticas. Pero esta acción de la sociedad civil no nace de forma espontánea, debe ser un trabajo coordinado y motivado desde quienes llevan las políticas públicas de salud. Así y sólo así.
Que House Carranza se fuera es la buena noticia.
Era un capricho del gobernador, un médico que nunca ejerció como tal, que hizo lo que pudo y que más que otras cosas generó vergüenzas y condiciones de salud pública que de verdad ponen en riesgo de vida a la población. En términos netamente públicos, me llena de gusto que House Carranza se dedique a otra cosa. Desde que escribí estas dos columnas, esta y esta, sentía enormes deseos de decir: “Adiós, no vuelvas”.
Al momento que escribo esta columna, se dice que Alfonso Petersen, el Alcalde tapatío llegaría a este puesto. Petersen ha sufrido muchos desgastes políticos en la Presidencia Municipal. Sus números en la Secretaria de Salud son muchísimo menos malos que con Carranza. Habrá que esperar. Confió sin embargo que nada sea peor que Alfonso Gutiérrez.
Habrá que mediar las dos noticias y sentir esta realidad que ahora es agridulce.