: A la mexicana
por: Oscar MolgadoSi hace cuatro meses alguien nos hubiera dicho que al finalizar la primera vuelta de la mejor liga del planeta: la española, nos íbamos a encontrar en la cima al Barcelona seguido por el Osasuna a seis puntos de su más cercano perseguidor, definitivamente hubiéramos juzgado de loco al atrevido profeta.
Las cosas más inesperadas es algo de lo que regala el deporte, porque muy a pesar de la desigualdad de nóminas, de equipos, de seguidores; en las estadísticas todos son iguales y los que hablan son los números.
Quizá muchos pensaban que los catalanes podían estar en la punta del campeonato, pero nunca creyeron que romperían la marca de más juegos consecutivos ganando, lo cual los coloca indiscutiblemente como el mejor Barça de la historia en la liga. Lo sobresaliente del caso es que hay un mexicano involucrado, que junto con las grandes estrellas de ese equipo se ha logrado ganar un puesto en la alineación titular, permitiéndose colaborar en la redacción de páginas gloriosas del club.
Por otro lado, los rojillos dirigidos por Javier Aguirre han puesto de cabeza la competencia, se han encargado de hacer que los medios de comunicación vean a Pamplona como un lugar imbatible, le han inyectado miedo a los otros equipos y han logrado ganarse el respeto del público. Pero esto no es casualidad, años atrás el Osasuna ya había dado muestra de que podía competir con base en el trabajo en equipo, la garra, la humildad.
En los últimos dos años, los navarros se metieron a una semifinal de la Copa del Rey, a una final, se clasificaron a la UEFA y golearon al Real Madrid en su casa. Esas son muestras evidentes de progreso, por eso el sublíderato, no es coincidencia, por eso me atrevo a decir que la serie de partidos sin derrota no es una racha sino una recompensa al trabajo realizado.
Olvidemos al mediocre Osasuna de todos los tiempos, que ahora están más fuertes que nunca porque tienen un estilo que defienden a muerte y un técnico que les ha encarnado carácter, confianza en sí mismos. Pensemos en los rojillos como el rival a vencer, como el competidor del Barcelona por el campeonato, como la escuadra que también está rompiendo records.
Que ha nadie le extrañe si en Mayo vemos a los navarros clasificados a la Liga de Campeones de Europa, o si somos testigos del primer título de liga en sus vitrinas. Dejemos de pensar sólo en Madrid, Valencia o el Atlético, que el paso de los de Pamplona da para ilusionarse, para creer que las utopías son posibles.
¿Qué importa soñar, si las posibilidades lo permiten? Por eso en España el torneo se mueve a ritmo de mariachis, se sacude y se rompe a la mexicana.