Temor
Viernes, 31 de Agosto de 2007No había porqué ocultarlo y mucho menos presumirlo. Ella lo sabía y no había necesidad de comprobarlo con nadie, ni comentarlo con nadie. Sólo ella podría vivirlo, sentirlo, olerlo, palparlo y algunas veces también disfrutarlo. Como esta mañana, cuando sentada en una banca del jardín calentaba sus manos con un vaso de café barato, mientras [...]